Mostrando entradas con la etiqueta multinacionales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta multinacionales. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de febrero de 2026

Dónde se fue mi tiempo



 

 

Los servicios y aplicaciones (APP) de Internet se diseñan para maximizar beneficios, no en vano, vivimos en un mundo capitalista

Esto se consigue captando la atención del usuario lo máximo posible convirtiendo las APP en una auténtica trampa del tiempo. Para ello usan multitud de recursos como:

- Enviar correos / notificaciones aunque la APP esté apagada.
- Dar "recompensas" por entrar periódicamente a la APP.
- Provocar "pérdidas" si no se entra cada X horas o días.
- Convencer al usuario para que vea publicidad a cambio de recompensas / mejoras en la APP.
- Ofrecer "ganchos" donde pagando una pequeña cantidad de dinero se mejora el juego o la APP.
- Hacer parecer como aleatorios eventos que sospechosamente se producen con sesgos.
- Enviar en nombre del usuario avisos del uso de la APP a terceros sin avisar (quizá esté declarado en las ocultas "Condiciones de Servicio") tras dar acceso a la agenda.
- Invitar al usuario a que comparta sus avances logros o uso de la aplicación o servicio en sus estados de WhatsApp (por ejemplo).


Igual que en el timo de la estampita ya se hacen aplicaciones que juegan con nuestra psicología y nos hacen engancharnos a ellas y si no pasamos por el aro de pagar (que intentarán continuamente) nos meten anuncios por todos lados. Bueno al final es un negocio y lo que quieren es rentabilizarlo y para ello quieren que prestes toda tu atención (eso que cada vez es más complicado conseguir en estos días).

Ahora mismo tengo que hacer un esfuerzo para no coger el móvil y revisar "cosas pendientes". Este aparato se come nuestro tiempo como los "hombres grises" de Momo. 

En un mundo donde todo es mucho más fácil y accesible, todo el mundo te dice que "no tiene tiempo". Incluso en el trabajo desde que se introdujeron las reuniones por teams/zoom estas se ha multiplicado y es habitual dedicar toda la mañana a reuniones sin tiempo para "trabajar".


Pero esto es legal, si eres adulto puedes dedicar dinero y tiempo a lo que quieras, somos libres, pero se podría decir que estamos en una fase 2 de la ludopatía. Antes la gente iba a bingos, casinos, casas de apuestas y se dejaban todo su dinero, se endeudaba... era (y desgraciadamente aún es) una enfermedad.


En esta fase 2 quizá ya no nos dejamos tanto dinero (que a veces también) pero dedicamos mucho tiempo a cosas que no nos llevan a ningún sitio. Estas APP son ideales muchas veces para evadirnos de nuestros problemas o procrastinamos, dejamos para más tarde los problemas y las decisiones y nos evadimos viendo videos cortos, lanzando pelotitas, haciendo puzzles, respondiendo preguntas... cada uno con su gamificación preferida.

Que cada uno puede dedicar su tiempo a lo que quiera y ahora en vez de hacer deporte o quedar con los amigos habrá quien diga ¿qué hay de malo en entretenerse con el móvil? Entretenimientos ya había en la época de los romanos con las largas temporadas de circo. Al final a la gente hay que tenerla entretenida no vayan a pensar que los tenemos controlados y bailando al sol que marcan los cuatro gurús que dirigen el mundo.


Imagen: Momo Figuur Hannover.jpg (https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Momo_Figuur_Hannover.jpg) foto de Benutzer:AxelHH de la Estatua de Momo en Hannover

viernes, 16 de agosto de 2013

EL PAÍS DE LOS SUEÑOS: Economía (I)

Escultura "Alegoría de la Economía" por José Alcoverro. Detalle de la fachada del Banco Hispano Americano (ahora Santander) en la Plaza de Canalejas de Madrid

Magnason expone diversas perlas en su texto:
“Privatizar las instituciones bancarias más importantes del país transfiere una vasta cantidad de poder a un pequeñísimo número de individuos y compañías. Esto se lleva a cabo disfrazado con el espíritu de la ideología de la desregularización y la perfección del libre mercado.”
La privatización transfiere sectores estratégicos del país fuera del control de los gobiernos y por tanto fuera del control de los ciudadanos que en democracia eligen al gobierno.

“Si cada individuo pretende maximizar sus beneficios personales sin importarle lo más mínimo el interés nacional, todos nos convertiremos en perdedores.”
Como ya comenté en mi entrada “Los Mercados” la mano invisible de Adam Smith no puede funcionar en un mundo real, y como definió Nash (Premio Nobel de Economía en 1994) el mejor resultado no se obtiene cuando cada uno busca su propio mejor resultado sin cooperar con los demás (Equilibrio de Nash).

“La población islandesa es la que debe beneficiarse de los recursos del país y no los gigantes industriales internacionales.”
Los políticos están siempre siendo tentados por multinacionales (que además saben hacerlo muy bien) para que les entreguen los recursos del país con la escusa de que ellas saben sacar partido mejor de esos recursos y que así producirán puestos de trabajo.

En la próxima entrada veremos más reflexiones sobre una economía más cercanas a las personas.

 Imagen: Luis García  Cc-by-sa-2.0. Taken: 20-September-2007 via  Wikimedia Commons


martes, 24 de enero de 2012

La Globalización


La limitación arbitraria y egoísta de la globalización liberal, meramente económica y financiera, la sufrimos ya en Europa al adoptar una moneda única. Pero ¿acaso implantamos al mismo tiempo una justicia única, una sanidad global, unos transportes unificados, una educación homogénea, una movilidad laboral, un derecho común?
Jose Luis Sampedro "El mercado y la globalización" 2005

En 2005 cuando parecía que el dinero nunca se iba a acabar y que los pisos nunca dejarían de subir, Jose Luis Sampedro ya anunciaba lo absurdo que era una moneda común con políticas fiscales y sociales diferentes. En la segunda parte de su libro nos cuenta como la globalización solo significa aumentar las desigualdades y la pérdida de poder de los pueblos.

By Sbw01f [GFDL (www.gnu.org/copyleft/fdl.html) or CC-BY-3.0 (www.creativecommons.org/licenses/by/3.0)], via Wikimedia Commons



La Globalización

La liberación de las operaciones financieras y monetarias que con los actuales avances tecnológicos se pueden hacer en pocos segundos y a nivel mundial, con total ausencia de control sobre ellas es lo que ha venido a llamarse GLOBALIZACIÓN, donde un gran conjunto de decisiones económicas importantes se toman fuera de los gobiernos (y por tanto del control democrático de los ciudadanos) se toman desde el poder privado, desde esos grupos económicos que mencionábamos en el capítulo anterior y que ahora son conocidos como “los mercados”. Estos grupos económicos se pueden permitir el lujo de lanzar ataques especulativos contra gobiernos o contra monedas como está pasando ahora con el Euro con el único fin de obtener beneficio, sin importarles lo más mínimo las consecuencias sociales o medioambientales que puedan acarrear.
Con la escusa de la libertad financiera y la desregularización de los mercados se anteponen  los mecanismos e intereses capitalistas a el resto de aspectos de la vida como los éticos, educativos, jurídicos, etc. Contra esa dependencia se alzaron grandes luchas sociales en los siglos XIX y XX que nos llevaron al actual “estado del bienestar” que ha mejorado la calidad de vida de millones de personas de los países occidentales y que encumbró los sistemas socialistas en muchos otros países. Tras el desplome de los países socialistas se ha dejado paso libre a la expansión mundial del poder financiero y especulador.
Vivimos en una globalización económica pero no social. A pesar de las mejoras científicas y tecnológicas, las desigualdades no solo no disminuyen sino que crecen cada vez más concentrándose el dinero cada vez en menos manos.
Otro mundo es posible donde una autoridad supranacional mire por el interés común de todos los seres del planeta, donde la eliminación del hambre, de la enfermedad  y de la violencia así como el acceso a la educación, vivienda y sanidad de calidad sin comprometer el medio ambiente sea un objetivo global, sin egoísmos, sin fronteras. La humanidad necesita alcanzar la mayoría de edad, debemos dejar de comportarnos como niños y que la solidaridad entre todos los ciudadanos del mundo sea real.

domingo, 22 de enero de 2012

Los Mercados

Antes de que estallara esta crisis económica que en Europa nos está machacando (en otros países parece que ya pasó lo peor o eso intentan hacernos creer) Jose Luis Sampedro publicó un interesante ensayo titulado "El mercado y la globalización" y qué decir, que se anticipó a lo que vino después. En 2005 publicó este libro y unos años más tarde la crisis financiera nos golpeó con ganas, en una crisis comparable solo quizás a la del 29 que también duró más de una década, hasta la segunda guerra mundial.
Resumo aquí el contenido del libro, pues la verdad es que no tiene desperdicio. Está dividido en 2 partes para no hacer la entrada muy larga aquí va la primera que se llama...

Los mercados

Adam Smith en el siglo XVIII describió la mano invisible que, según la cual, en una economía libre, donde cada sujeto actúa egoístamente para sacar su máximo provecho, se produce, paradójicamente, el máximo altruismo colectivo, o dicho de otro modo, que el mercado se regula solo haciendo que oferta y demanda lleven al precio justo de todas las cosas. A esto lo llamaron el “mercado perfecto” y debería ser completamente libre sin intromisiones de estados o gobiernos.

Pero la realidad nos ha demostrado una y otra vez que incluso sin la intromisión de los gobiernos, los mercados no son perfectos: las posiciones de partida de los vendedores, la publicidad, las diferentes calidades de los productos ofrecidos, las diversas presiones sociales  y muchos otros fenómenos hacen que aparezcan personas perjudicadas que ven sus negocios arruinados y otras que por diversas razones no consiguen entrar en el mercado y se ven excluidas del ciclo. Esas personas no tienen libertad porque resulta que al final la libertad la da el dinero

Además la venta de ciertos productos se pueden concentrar en unas pocas manos produciéndose un oligopolio o en una sola, monopolio, en este caso la ley de oferta/demanda y la “mano invisible” desaparecen. Si estos productos son básicos entonces mucha gente puede quedar excluida del mercado de estos productos básicos y  la mayoría sale perjudicada por causa de una minoría que tendrá posiciones privilegiadas que les permitirá, entre otras cosas, tener mayor influencia en los gobiernos.

Estas empresas privilegiadas se podrán expandir incluso fuera del país convirtiéndose en multinacionales y superarán en muchas ocasiones en poder a muchos gobiernos, manejando tal cantidad de fondos que serán superiores a muchos presupuestos nacionales y manejarán los mercados a su antojo. En esta situación hablar del consumidor como rey del mercado o decir que es libre económicamente es algo ilusorio.
Recursos limitados, maximizar las ganancias, exclusiones sociales, respeto a la naturaleza son razones para pensar que la mano invisible no puede funcionar en un mundo real.

Imagen By User:Popolon (Own work) [GFDL (www.gnu.org/copyleft/fdl.html) or CC-BY-SA-3.0 (www.creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/)], via Wikimedia Commons