domingo, 2 de abril de 2017

El mito del Libre Mercado y el Libre Comercio


En esta ocasión el libro que ha pasado por mis manos es “Economía para el 99% de la población” del surcoreano Ha-Joon Chang. En el capítulo 3 nos comenta:

Existe la creencia de que el auge del capitalismo en Europa y en EE.UU. en el siglo XIX fue gracias al libre comercio y es falso.
Gran Bretaña cuna de la revolución industrial y de los inicios del capitalismo fue realmente una pionera del proteccionismo. Ya en el siglo XV la intervención gubernamental británica impuso altos aranceles a las importaciones de la industria lanera holandesa para proteger la industria nacional.
Más tarde, en 1721, Robert Walpole primer ministro británico, se encargó de proteger las industrias estratégicas hasta el punto de que en 1860, el Reino Unido tenía el 20% de la producción mundial con solo el 2,5% de la población. Comparandolo con hoy, China tiene el 19% de la producción con el 15% de la población.
De forma similar, en EE.UU., Hamilton poco después de la declaración de independencia, protegió la industria local (1791) mediante aranceles, subvenciones e inversiones públicas en infraestructuras con el “argumento de la industria naciente” de cara a proteger el país de productos más baratos y de más calidad procedentes del exterior. Desde 1830 hasta la segunda guerra mundial, EE.UU. tuvo los aranceles más altos del mundo, mayores incluso que los de los estados europeos.
También las intervenciones militares propagaron el libre comercio “a la fuerza” con los estados de Sudamérica (1810 a 1880 aprox.) o con China tras la guerra el Opio (1842, Tratado de Nankín) y de forma similar con el imperio otomano, Persia, Siam y Japón (1820-1850) lo que llevó en estos países a crecimientos negativos de la renta per cápita.

Por tanto los acuerdos comerciales que eliminan aranceles parece que solo tienen sentido en condiciones de igualdad. Solo en estos casos es donde se ha observado que dichos acuerdos acaban revertiendo en beneficios para ambas partes.


Imagen: https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Ha-Joon_Chang_profile.jpg Creative Commons Genérica de Atribución/Compartir-Igual 3.0

domingo, 29 de enero de 2017

La inhumana tecnología o el poder del código

En un viaje reciente al reservar por internet el hotel pude observar como una oferta que aparecía al solicitar una habitación doble, no aparecía si solicitaba 2 habitaciones dobles. ¿Era un problema de la web (del código) o realmente se pretendía realizar así la oferta? (podría ser por ejemplo que no se quería fidelizar grupos o familias). Finalmente realicé 2 reservas a mi nombre de 1 habitación y en ambas pude aprovechar la oferta (como inconveniente las habitaciones estuvieron cerca pero no continuas).

En otra ocasión solicité en una oficina de registro cierto trámite y el funcionario que me atendió me dijo que no podía realizarlo, no por falta de habilitación, o porque fuera ilegal. La escusa esgrimira era "el programa no me deja meterlo".

Anécdotas como éstas me traen a la mente el capítulo 7 de libro de Lawrence Lessig donde de una forma muy inteligente establece las reglas que regulan el comportamiento humano. Señala 4 restricciones que hacen que la gente se comporte de una u otra forma:



  • La Ley: Si una ley nos obliga o prohibe cierto proceder la gente obedece la ley para evitar multas, cárcel o incluso la muerte.
  • Las Normas Morales: Hay ciertas leyes no escritas o ciertas costumbres que además suelen variar muchas veces de un lugar a otro que contradecirlas puede ser más o menos grave.
  • La Arquitectura: Lo que es imposible no se puede hacer. Aquí también dependemos de como por ejemplo las administraciones diseñan algo para que no se pueda incumplir. Puede prohibirse circular con coche por una calle (señal de tráfico =  Ley) o impedirse (mediante vallas atravesadas = Arquitectura).
  • El Mercado: Lo que es caro no puedo pagarlo.

¿Donde entra el código? Claramente en la tercera restricción. Si un programa se diseña o se implementa de forma que una opción no sea posible, no podremos ejecutar dicha opción por mucho que sea legal, de costumbre común o barata.



Es sobre este aspecto, el código sobre el que quería reflexionar. Surge como otro factor más impersonal sobre el que excusarse para realizar algo que a veces no es justo. Igual que el famoso pasaje de las uvas de la ira  de la película de John Ford (que adapta la novela homónima de John Steinbeck):

- Yo no puedo hacer nada, cumplo órdenes; me mandaron a deciros que estáis desahuciados.
- ¿Quiere decir que me echan de mi tierra?
- No hay que enfadarse conmigo, yo no tengo la culpa.
- ¿Pues quién la tiene?
- Ya sabes que el dueño de la tierra es la compañía Shawny Land.
- Pero tendrán un presidente; alguien que sepa para qué sirve un rifle.
- Pero, hijo, ellos no tienen la culpa. El banco les dice lo que tienen que hacer.
- Muy bien, ¿dónde está el banco?
- En Tulsa, pero allí no vas a resolver nada; allí sólo está el apoderado. El pobre sólo trata de cumplir las órdenes de Nueva York.
- Entonces, ¿a quién matamos?
- La verdad, no lo sé. Si lo supiera te lo diría; yo no sé quién es el culpable.
- No pienso marcharme de aquí señor, no hay nadie en el mundo que pueda echarme de mi tierra. Mi abuelo la trabajó durante 70 años. Mi padre nació aquí. Todos nacimos aquí. Y algunos murieron aquí.
Tras la crisis del 29 millares de granjeros tuvieron que emigrar a California sin que nadie fuera responsable de aquella crisis, de que perdieran sus tierras.

Tenemos que evitar que el código sirva como excusa para  que se produzcan situaciones injustas en el futuro, que las decisiones técnicas supongan resultados inhumanos. No podemos permitir que las máquinas tomen decisiones sobre aspectos donde es necesario una flexibilidad que solo un humano puede tener.


Imagen: https://en.wikipedia.org/wiki/File:Wrathposters141.jpg

domingo, 27 de noviembre de 2016

La Sociedad del Futuro

Ningún comentario a la entrada anterior, bueno voy a buscar yo mismo las respuestas.


El hombre a lo largo de la historia ha ido expandiéndose por toda la superficie del planeta y quizá algún día la ciencia y la tecnología nos permita colonizar otros planetas pero hasta entonces solo temos un planeta y debemos aprender a cuidarlo para que sea el hogar de las futuras generaciones. Para ello no cabe duda de que debemos aprender a convivir en él las diferentes civilizaciones que lo poblamos pues solo manteniendo la paz y la concordia entre los seres humanos podemos plantearnos en serio un objetivo global como es construir un mundo sostenible.
Para conseguir esto las necesidades básicas de toda la población mundial deberían estar aseguradas. Esto quiere decir que habrá que desterrar definitivamente palabras como el odio, el terror, la corrupción, el hambre o la injusticia.



La declaración universal de los derechos humanos es una buena base de lo que debe ser, como indica en su preámbulo, "la familia humana". En particular el artículo 25 indica:
"Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad."
Y el artículo 23 establece:
"Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo."
Aquí el trabajo se establece como un derecho y no como una obligación. Si las necesidades básicas establecidas en el artículo 25 son universales podría haber gente que decidiera no trabajar.

Suponiendo que efectivamente el trabajo se quedara solo para aquellos que quieran trabajar podríamos desembocar a una sociedad de dos clases: los laborales y los ociosos.

Habría una renta básica para los ociosos y una renta "adicional" para los laborales. Esas rentas adicionales permitirían costear gastos que no fueran necesidades básicas, les permitiría disfrutar de vacaciones más caras, mejores vehículos, mejores viviendas, artículos de lujo, etc.

Realmente es un cambio muy radical a la sociedad capitalista en la que vivimos donde decimos "tanto tienes tanto eres". Vivimos en una sociedad donde el trabajo es el elemento central de nuestra economía y alrededor del cual gira toda nuestra vida. Nos formamos para conseguir un buen trabajo, dedicamos un tercio de nuestra jornada a trabajar, nuestra economía personal, nuestra "reputación", nuestro prestigio depende de en qué trabajamos, de cuanto ganamos. Si el trabajo no ocupa el centro de nuestras vidas ¿cómo convenceremos a los jóvenes de que deben ser aplicados en sus estudios? ¿Sería necesario cambiar el modo de educar a nuestros jóvenes?¿Y cual sería ese modo?

Una transición a este nuevo modelo hay que pensarla con mucho cuidado, estudiando donde queremos llegar y como conseguirlo. Un error en esta transición puede llevar a conflictos que pueden desembocar en un escenario donde la violencia acabe con nuestra sociedad.

Aquí es donde las ciencias humanas tienen una labor fundamental a desarrollar, decidir cosas como cual será la forma de repartir el trabajo que haya entre los humanos, cómo debemos enfocar la educación de las nuevas generaciones y qué "entretenimientos" vamos a ofrecer a los "ociosos".


Imagen NASA-Apollo8-Dec24-Earthrise.jpg By NASA / Bill Anders [Public domain], via Wikimedia Commons
Bandera de Naciones Unidas. Obtenido de https://es.wikipedia.org/wiki/Organizaci%C3%B3n_de_las_Naciones_Unidas#/media/File:Flag_of_the_United_Nations.svg. Dominio Público.

viernes, 28 de octubre de 2016

El hombre en busca de la armonía con la Naturaleza


El hombre de las cavernas cazaba y recolectaba para alimentarse, tenía una vida nómada, buscando día y noche como alimentarse, eso era lo más importante de cada día. Como alimentarse él y su tribu. Como hacen los animales, básicamente su vida giraba en torno a conseguir alimentos o asegurarlos para más adelante, recolectando, cazando o incluso robando o matando a otros hombres.
Los avances en la agricultura, ganadería o en la conservación de alimentos permitieron a los hombres dedicar más tiempo a otras cosas. Así aparecieron las primeras profesiones no relacionadas con conseguir alimentos. Los panaderos se especializaban en transformarlos para que fueran más apetecibles, los artesanos fabricaban herramientas y útiles para cazar, cocinar, ...
En esa época, por supuesto, no había paro, cada mano era útil para cultivar, recolectar, cazar, pescar o para servir a otros o para guerrear.
Conforme era más fácil conseguir alimentos y menos gente estaba dedicada a ello, más profesiones fueron apareciendo y pudo haber ciertos privilegiados que se dedicaran al ocio. Grandes señores que podían dedicarse al arte o la ciencia porque sus esclavos/sirvientes les exoneraban de la necesidad de trabajar.
Y en una progresión que llega a nuestros días, con los avances en la ciencia y sobre todo en la mecánica y la ingeniería, la obtención de alimentos para la población terrestre necesita cada vez menos manos y podríamos decir que actualmente nuestro alimentación está garantizada con un mínimo de mano de obra.
Otro problema es la distribución de esos alimentos a nivel mundial, que provoca hambrunas en algunas regiones, como ya comenté, pero que no es el objetivo de esta entrada.
Así, en el momento actual (sin perjuicio de que haya un explosión demográfica que cambie la situación) y con la ayuda de la robótica y otros avances, parece que la población tendría (insisto estando bien distribuido) el acceso a los alimentos garantizado con unas necesidades de mano de obra muy residual. También podría afirmarse que el sector secundario o industrial cada vez está más automatizado lo que implica también menores necesidades de mano de obra. Entonces ¿a qué deberían dedicarse los seres humanos?, es decir, una vez cubiertos los sectores primarios y secundario, ¿existen necesidades laborales en el sector terciario para ocupar a casi toda la población?
Recordemos que este sector es más heterogéneo y según qué casos sería más o menos sencillo tecnificarlo o automatizarlo, pero ya se está haciendo también como cuando usamos un cajero o internet en vez de ir al banco, o cuando hacemos la compra o leemos el periódico por internet.
Bien es cierto que han aparecido muchos puestos en nuevas profesiones, alrededor de la informática y las telecomunicaciones que van a seguir siendo demandadas en el futuro.
Finalmente existe un cuarto sector basado en el conocimiento que incluye servicios imposibles de mecanizar, son trabajos científicos, creativos, donde se realizan tareas intelectuales y que deberían ser las más demandadas en el futuro. Ya comenté también cuales me parecían que serían estos trabajos del futuro.
Llegados a este punto donde las necesidades básicas parecen resueltas ¿qué objetivo deberíamos plantearnos para alcanzar la armonía necesaria entre todos nosotros y nuestro planeta?
Acepto comentarios y trataré de expresar mis ideas en una próxima entrada.


Imagen Ahja river valley. Väike-Taevaskoda, Põlva County, Estonia by Külli Kolina - Own work, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=49113098

domingo, 14 de agosto de 2016

Números mágicos


Existen en la naturaleza 3 números mágicos o especiales que tienen un significado especial.

  • Uno de ellos es muy conocido, se trata de la relación entre el diámetro de una circunferencia y su longitud que es un valor constante independientemente del tamaño de la circunferencia. Es una relación geométrica que con aproximaciones, es conocida desde la antiguedad. Lo llamamos π (PI) y es aproximadamente 3,1416.
También proporciona una proporción entre el área del círculo y el cuadrado del radio y también podemos saltar del plano y expresar la relación entre las dimensiones de un cilindro o de una esfera utilizando este valor.

  • El segundo número mágico es conocido como e. A diferencia del anterior no tiene un origen geométrico y fue conocido mucho más tarde. Según la wikipedia las primeras referencias a este número aparecen en el siglo XVII. Una forma "sencilla" de explicar el valor de este número es pensar en los intereses del banco.
Si uno deja 1 euro en el banco durante 1 año y le pagan un interés del 100% al acabar el año el banco nos pagará 2 euros (1 de mi euro inicial + 1 euro de interés).
Si en lugar de cobrar el interés al final, decidimos que nos lo paguen cada 6 meses, cuando lleguemos a la mitad de año recibiremos la mitad del interés (0,50). Si esos 0,50 de interés lo dejamos en el banco, al final en lugar de otros 0,50 recibiremos también el interés de esos primeros 0,50 por lo que al final tendremos (1 de mi euro + 0,50 interés de los 6 meses + 0,50 interés del segundo semestre + 0,25 interés de los intereses del primer semestre (la mitad de 0,50).
Está claro que si reducimos el periodo de recogida de intereses (por ejemplo a 1 mes) seguiremos viendo como aumenta el dinero que tenemos al final (de aquí viene la diferencia entre el "interés nominal" y el T.A.E). ¿Hasta cuanto llega ese aumento?. Si exigimos la entrega de intereses a cada día, o más aún cada minuto o cada fracción de tiempo infinitesimal ¿obtendríamos infinitos intereses?. No. Recibiríamos al acabar el año la cantidad de 2,71828 euros. Este es el número e y es el resultado del límite cuando n tiende a infinito de (1 + 1/n) elevado a n.


lunes, 29 de febrero de 2016

IMPUESTO MEDIOAMBIENTAL



En una sociedad capitalista, donde lo importante es el PIB y el crecimiento, parece utópico pensar que podemos evitar la catástrofe ecológica en nuestro planeta.
Es algo que está fuera de toda duda. Nuestro planeta no es infinito. Los recursos de nuestro planeta no son infinitos ni existe un espacio infinito para nuestra basura, para nuestros residuos, para nuestra contaminación.
Podemos encontrar nuevas fuentes de energía, tenemos un Sol que emite energía casi infinita que debemos aprender a aprovechar de forma limpia y eficiente.


Tenemos que aprender a crecer sin contaminar, es increible la cantidad de mejoras energéticas y ecológicas que la ciencia ha realizado ya en los procesos químicos industriales.

Ahí es donde debemos incidir, hay que premiar a las industrias y actividades económicas que sean eficientes energéticamente y que no contaminen y penalizar a las demás.
A nadie la gusta pagar impuestos y añadir uno más a la larga lista ya existente no es algo que pueda entusiasmar a la ciudadanía.
Por eso es importe explicarlo y hacerlo bien, pues no solo se trata de hacer pagar un impuesto mediambiental a las industrias que contaminan, se trata de que todo ciudadano se conciencie de su huella ecológica. Añadir impuestos medioambientales al consumo energético (electricidad y combustibles) en función de lo que contaminen.
Actualmente es posible elegir la compañía eléctrica comercializadora que nos sirve la electricidad y es posible elegir una empresa que suministre energía renovable y por un precio similar. Es un poco absurdo, si un grupo de gente elige energía renovable al resto se le aumenta la cuota correspondiente al carbón y gas y al final se produce energía igual de contaminante.
Un impuesto medioambiental podría hacer que la gente se decidiera de forma masiva por las renovables (para no pagar el impuesto) y ahí sí que las compañías se verían forzadas a apostar por energías no contaminantes.

Si se comprueba que efectivamente el gasoil es más contaminante que la gasolina, subamos los impuestos medioambientales de gasoil para que la gente se decante por coches de gasolina y una tasa medioambiental 0 a los coches que circulan sin emisiones.




Imagen Tierra de NASA - Earth Viewed by Apollo 8, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=38035837

Imagen Sol de NASA/SDO (AIA) - http://sdo.gsfc.nasa.gov/assets/img/browse/2010/08/19/20100819_003221_4096_0304.jpg, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=11348381

D-Orbitals de User:Sven CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=908220

Humo Diesel By EPA - U.S. Environmental Protection Agency, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3867874

Coche Eléctrico de Environmental Protection Agency, Frank Lodge -Photographer - The U.S. National Archives and Records Administration link, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=4111347

domingo, 10 de enero de 2016

El Senado, la cámara que debe cambiar


Ya dejé clara mi opinión del senado en otra entrada. Aprovechando que hace poco ha habido elecciones demos un repaso al resultado.

En casi todas las provincias se pueden poner 3 cruces en la papeleta para que salgan 4 senadores.
Si nos centramos por ejemplo en Madrid vemos que el PP se ha llevado 3 puestos con solo un 34,73% de los votos. Es decir con un tercio del electorado saca un 75% de senadores. No parece muy justo.

Luego hay casos como por ejemplo Cádiz, donde la diferencia de votos entre el 4º y 5º senador ha sido de 154 votos (161065 - 160911), para que luego digan que cada voto no es importante.
Una vez más, insisto, menos mal que esta cámara no tiene muchos poderes porque no es para nada representativa y es injusta.

Centrándonos en la papeleta de Madrid que es la que tuve oportunidad de rellenar y buscando como comenté en mi anterior entrada conocer más a las personas dado que son listas abiertas, he intentado localizar las cuentas de twitter de los candidatos de los partidos más importantes con el siguiente resultado (en el orden que aparecen en la papeleta):



PP
Pio García Escudero - No (...encontré cuenta)
Mª Rosa Vindel - No
Carlos Aragonés - No

IU - UP
Eva Abril - @EvaAbrilC
Jaldia Abuabarka - No
Alberto M. Arregui - No

PSOE
Mª Carlota Merchán - @CarlotaMerchan
Doménec M. Ruiz - @DomenecD
Lydia Martinez - @LydiaMartinezM

UPYD
Fernando Savater - No
Andrés Trapiello - No
Magdalena Oliva - @MagdalenaOlivaDiaz

PODEMOS
Ines Cortijo - No
Rosa Arauzo - @ARAROUSS68
German Cano - @fdeflaqueza

Ciudadanos
Antonio J. Pezzi - @antpezzi
Carlos Rodríguez Alemany - No
Eva Sagardoy - @evasagardoy

He hecho búsquedas en Twitter y en buscador de Google, es posible que alguno se me escape. No he buscado en Facebook o Google+.

Lo que quiero expresar es que unos candidatos que se presentan por listas abiertas deberían tener una imagen abierta y clara en las redes sociales que permita a los electores elegir uno u otro candidato no por las siglas del partido a que representan (listas abiertas) sino porque sus ideas o convicciones coincidan con las que uno cree.

En el caso de Madrid el único partido que parece tener perfil twitter para todos sus candidatos era el PSOE, esperemos que dentro de 4 años la cosa sea diferente.