sábado, 4 de junio de 2022

Pegasus y el Medio Ambiente


 
 
 
Tenía esta entrada escrita hace tiempo pero quería darle un mejor acabado. Al final uno no tiene tanto tiempo para publicar y sin quererlo ahora se ha puesto de actualidad con los casos de espionaje de Pegasus en España.


 
Uno puede comprar un frigorífico y aunque la garantía sea de 2 años puede esperar que le dure 10 o más. Igual con un coche, un televisor,... pero ¿por qué no un teléfono móvil?

A diferencia de los otros aparatos un smartphone es como un ordenador pequeño que siempre está conectado y no hablo de la línea telefónica, hablo de internet. ¿Y qué quiere decir esto?

Por ejemplo veamos esta
noticia:

Pegasus, el software de NSO, es capaz de capturar mensajes cifrados, fotos y otra información confidencial de teléfonos infectados, además de convertirlos en grabadoras para monitorear los alrededores.


Y como dice más abajo lo hace simplemente enviando un mensaje invisible donde “las víctimas no vean necesario interactuar de ninguna forma para que la infección tenga éxito.”

Es decir que un móvil vulnerable permite acceso al contenido privado del usuario, a sus contactos, incluso permite escuchar o ver lo que está haciendo. Es más, dado que un móvil se usa como segundo factor de identificación, también permite la suplantación del usuario.

Es cierto que hay vulnerabilidades que no son conocidas y que desde que se conocen hasta que el móvil es actualizado pasa algún tiempo, pero una vez que un móvil llega a los 3 años desde su salida al mercado (ojo, no desde su compra por el usuario) ya no recibe actualizaciones de seguridad. Un móvil que puede estar funcionando perfectamente y en perfecto estado se convierte en un dispositivo de “baja confianza” donde cada día que pasa está más expuesto a los riesgos que he señalado. Desechar un dispositivo en buen estado y que funciona correctamente es un auténtico atentado medioambiental.

Veamos esto en detalle:

 

 


Esta gráfica es aplicable a cualquier software y también a la salida de un nuevo móvil. Cuando se publica, es el momento 0. Usualmente hay vulnerabilidades que nadie conoce hasta que en t1 alguien las descubre. A partir de ahí se habla de un 0-day y en ese momento nuestro disposivo puede ser atacado (antes también pero hemos asumido que nadie lo sabía). Los ataques en esta fase suelen ser muy limitados solo podrían verse ataques en esta fase de agencias gubernamentales o en casos de ataques dirigidos. En el momento t2 es cuando alguien pone en conocimiento del fabricante la vulnerabilidad, el riesgo aquí es ligeramente más alto porque aunque no es de conocimiento común, sí que empieza a estar más extendido el conocimiento de la vulnerabilidad. En t3 es cuando el fabricante publica el parche (y hace pública la vulnerabilidad). Es el momento más crítico, porque ya es de conocimiento general y en poco tiempo se publican formas de atacar e incluso se crean programas para que cualquiera pueda explotar la vulnerabilidad de forma semiautomática. Por eso, actuar aquí es fundamental aplicando el parche en nuestro móvil (o nuestro software) cuanto antes. Una vez aplicado (t4) ya no es vulnerable y volvería a estar en la misma situación que al principio.

Si, como hemos comentado, no se publican parches para vulnerabilidades conocidas nuestro móvil puede ser atacado casi por cualquiera incluso aunque el atacante no nos conozca, simplemente rastreando la red en busca de teléfonos sin parchear. Y puede hacer todas o algunas de las cosas comentadas antes o usar nuestro móvil para hacer minado de criptomonedas, como elemento intermedio para hacer otros ataques, como un atacante más de una red de DoS, etc.


Por tanto no puedo estar más de acuerdo con el gobierno alemán que propone que los fabricantes deban publicar actualizaciones durante 7 años yendo más allá de la propuesta de la comisión europea que proponía 5.


Actualiza tu móvil y tu ordenador y todos estaremos más seguros.
 
 
Foto superior: Triskal, CC BY-SA 4.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0>, via Wikimedia Commons 

jueves, 6 de enero de 2022

¿Cinco Sentidos? (y 2)

 Bueno veamos cuales son esos "sentidos adicionales".

 

6. Detección de la temperatura: FRIO/CALIENTE

 




Cuando tocamos una superficie muy caliente apartamos inmediatamente la mano. Nuestra piel ha detectado una temperatura muy elevada y ha enviado una señal al cerebro que ha ordenado retirar la mano. ¿Pero esto no es el tacto? No lo es.

Es otro sentido de la piel que no tiene que ver con la presión debida a la impenetrabilidad de la materia. Nuestro cuerpo está preparado para detectar cosas frías y calientes, un sensor que nos indica la temperatura de las cosas que además no requiere el contacto de la piel, solo con acercarnos el aire alrededor ya nos proporciona esa sensación. Con una “cámara térmica” podríamos apreciar esas temperaturas que no podemos apreciar con nuestros ojos pues no están preparados para ello.

Así que la temperatura, que en el fondo es una medida de las vibraciones de las partículas internas de la materia, la detectamos mediante sensores en la piel que nos dicen frio o caliente y es muy útil por ejemplo para evitar quemaduras o la exposición a temperaturas extremas que podrían afectar a nuestra salud.


7. Detección de la suavidad: ÁSPERO/SUAVE



La suavidad es otro sentido que identifico. Podría asimilarse al tacto, de hecho la impenetrabilidad de la materia también podría decirse que es lo que produce esa sensación pero no es una descripción de la forma de los objetos.

Esta sensación nos indica si un cuerpo sólido es suave o áspero. Sí podría decirse que es una variante del tacto o un aspecto diferente del mismo sentido. A diferencia del tacto que nos da una señal de duro/blando y de la forma de un objeto, para este aspecto es necesario cambiar la forma de obtener la información. No presionamos sino que “frotamos” suavemente la superficie para detectar su resultado.

La utilidad de este sentido es más difícil de encontrar. En general las superficies suaves siempre nos han parecido más agradables quizá porque las ásperas pueden acabar dañando nuestra piel.


8. Detección de la humedad: SECO/MOJADO



Cuando recojo la ropa del tendedero la “toco” para ver si está ya seca. Otro sentido de nuestra piel pero que no es ninguno de los mencionados es un sensor de humedad. Toco la ropa y sé si está más o menos húmeda.

La humedad es un indicador de la cantidad de agua que impregna algún objeto y con ese sensor podemos detectar si algo está seco o mojado. Como el resto de los sentidos es una interpretación piel/cerebro de un aspecto de la realidad y que parte de los sensores de la piel y termina con una señal en el cerebro.

También es complicado saber la utilidad de este sentido, el agua es esencial para la vida, detectar humedad puede servir para encontrar agua. También identificar que algo está mojado puede servir para que sepamos que va a ser necesario poner más atención para evitar que se nos “escurra”.


9. El DOLOR



Finalmente hay un “interfaz” con nuestro mundo, en muchas ocasiones asociado con otros sentidos, sobre todo el tacto y la temperatura. Se trata del dolor. Podemos sentir “dolor” en un cuarto a oscuras, silencioso, sin oler ni saborear nada. Sin tocar nada. Es una sensación más que llega a nuestro cerebro y normalmente indicadora de que algo no va bien.


Si fabricáramos un robot y quisiéramos dotarlo de las sensaciones que tiene un ser humano, necesitaríamos estas 9 interfaces (quizá el dolor sería un sistema interno de evaluación del estado general del robot). 

 
Es importante señalar que hay más cosas en la realidad que nos rodea que no podemos detectar con nuestros sentidos. La radiación y en general todas las ondas electromagnéticas fuera del espectro visible, los neutrinos, la materia oscura, la antimateria, las ondas sonoras fuera del espacio audible (que varía en cada persona y con la edad) y a saber qué otras cosas nos rodean y no conocemos.

 

ThermometerLowTemp.HitomiAkane, CC BY-SA 4.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0>, via Wikimedia Commons
Gato (CC BY-NC-SA 3.0) http://recursostic.educacion.es/bancoimagenes/web/ Fotógrafo: Davide Suraci
Huellas en un suelo seco y Suelo mojado (CC BY-NC-SA 3.0) http://recursostic.educacion.es/bancoimagenes/web/
Youth Extracting a Thorn from His Foot (Marco Dente), G2565. Harvard Art Museums collections online. Https://hvrd.art/o/278385. 

miércoles, 5 de enero de 2022

¿CINCO SENTIDOS?

 

 

Ya sabemos que el mundo no es como lo vemos, o mejor decir, como lo sentimos. El mundo está hecho de materia y energía y nuestro cuerpo está dotado de unos sensores que traducen los diferentes estímulos de materia y energía a señales eléctricas que nuestro cerebro interpreta. A esos sensores que sirven de “interfaz” entre nuestro cerebro y el mundo que nos rodea es a lo que llamamos “sentidos” y en contra de lo que se afirma no son 5, son más. Veámoslo.


1. Percepción de ondas electromagnéticas: La VISTA



Describir qué es una onda electromagnética escapa del ámbito de esta entrada del blog. Quizá la forma más sencilla de entenderlo es decir que la luz es una onda electromagnética. Así el Sol o una bombilla emiten ondas electromagnéticas pero en realidad solo podemos ver una parte de las ondas que emiten, es lo que llamamos el espectro visible. Cuando estas ondas chocan con la materia, parte de la onda es absorbida por el cuerpo y parte es reflejada. Esa luz reflejada llega hasta unos sensores que hay en nuestra cabeza a los que llamamos “ojos”.

Dichos sensores captan la luz y son capaces de transformarla en impulsos eléctricos  que llegan a nuestro cerebro. Así se produce la maravilla de la visión de los objetos que hay a nuestro alrededor. Señalar que esta luz al ser una onda puede llegar con distintas frecuencias y nuestros ojos son capaces de transformar  esas variaciones en 3 conceptos inventados y que llamamos “colores” y de la combinación de esos 3 colores nuestro cerebro es capaz de percibir todos los colores que somos capaces de reconocer.

Es importante señalar que la materia, los objetos, están ahí de verdad y nuestros ojos son capaces de percibirlos gracias a los efectos que producen las ondas electromagnéticas en ellos y por tanto las formas percibidas son reales pero los colores son totalmente inventados son una forma “avanzada” del ojo/cerebro para facilitarnos la distinción de las diferentes frecuencias con que esas ondas alcanzan nuestros ojos.


2. Presión debida a la impenetrabilidad de la materia: El TACTO




Ese “color” no podemos palparlo con  nuestras manos. El tacto es un sentido diferente que también nos permite obtener información de la forma de los objetos pero no en base a la radiación electromagnética como los ojos sino en base a la “repulsión entre nubes de electrones” que se produce entre nuestro dedo y el objeto que “tocamos” (ver Principio de Pauli) o la “impenetrabilidad de la materia”. Esta propiedad de la materia se puede apreciar a oscuras lo que evidencia que no tiene que ver con la anterior (absorber o reflejar ondas electromagnéticas) y funciona en base a unos receptores que hay en nuestra piel que envía señales al cerebro cuando detectan una presión. Más tarde hablaremos más sobre el sentido del “tacto”.


3. Percepción de ondas de presión en la materia: El OÍDO



Vivimos en un planeta lleno de materia atrapada por la fuerza de la gravedad y que podemos encontrar en 4 estados: sólido, líquido, gas o plasma (bueno hay quien afirma que hay más). Pues bien, una vibración o cambio de presión en la materia se propaga en forma de ondas que si alcanza nuestro oído será percibida como “sonido”. Una vez más transformamos en el oído ese cambio de presión en señales eléctricas que van a nuestro cerebro y lo hacemos de forma similar al ojo, discriminando las frecuencias para que así distingamos sonidos agudos o graves (esta vez no tenemos colores).

Una vez más el sonido es algo que se forma en nuestro cerebro para traducir las vibraciones que se producen en la materia que hay a nuestro alrededor, una vez más, algo inventado.


4. Detección de partículas en el aire que respiramos: El OLFATO



Para vivir necesitamos el oxígeno del aire que nos rodea y atrapadas en ese aire viajan moléculas de los objetos que nos rodean. Tenemos un sensor en nuestra nariz que detecta esas moléculas y una vez más envía señales a nuestro cerebro en lo que llamamos “olores” siendo posible detectar cientos  o miles de olores diferentes.
Huele bien, huele mal, es una forma de expresar que cierta materia que viaja en el aire que respiramos nos parece agradable o no y es especialmente útil para detectar alimentos en mal estado o también la presencia de depredadores, pero el mundo no “huele” es una vez más un concepto inventado por nuestro cerebro.


5. Detección de sustancia ingeridas. El GUSTO



Necesitamos ingerir alimentos y disponemos de un “sensor” que nos facilita reconocer qué tipo de alimento estamos ingiriendo. Es un sentido muy similar al olfato, otro detector de moléculas pero en este caso de sustancias sólidas/líquidas, no de gases. Es algo más limitado (o más completo según se mire). El olfato es único, cada sustancia tiene su olor, en el gusto también pero hay una serie de características que podríamos considerar diferenciales.  Nos permiten saber si algo es dulce, salado, amargo, ácido o “umani”. Unas células en la base de la lengua detectan estos “sabores” y como los demás sentidos, envían una señal al cerebro. Una vez más no deja de ser una interpretación que la papila gustativa/cerebro hacen de ciertas características de los alimentos y que permiten por ejemplo (como pasaba con el olfato) detectar alimentos en mal estado.

¿Hemos terminado? Pues no y como comenté al principio hay más de 5 sentidos.

Esto lo veremos en una próxima entrada.



Top, Autor: Robert Nanteuil. "Portrait of Edouard Molé". 1653. The Art Institute of Chicago. Creative Commons Zero (CC0).
Bottom, Autor: Orlando Hand Bears. "Portrait of Eliza Ann and Adelia Dusenberry". 1838. Minneapolis Institute of Art. Dominio Público. https://collections.artsmia.org/art/98954


viernes, 13 de agosto de 2021

Más Haikus

Aprovechando las vacaciones he dedicado algo de tiempo a la poesía. Aquí van algunos haikus, desde 2009 no publicaba ninguno. ¡Vaya! 11 años para dedicar algo de tiempo a la poesía. Y es que este mundo moderno con televisiones, series, redes sociales, internet,... dejan poco tiempo a la contemplación y el arte.


Estos 3 primeros dedicados a la familia, desde la infancia hasta la tercera edad:

Centro del mundo

iluminas mi camino

Infancia feliz


Adolescencia

época muy difícil

Amor de padre


Padre y abuelo

sostén de la familia

Padre querido


Este está dedicado a una historia corta que escribí hace muchos años:


Primer relato

fantasía, naturaleza

El unicornio

 

 y finalmente un Haiku canónico a la naturaleza:


Regreso al hogar

atravesamos valles

Verdes montañas


domingo, 28 de febrero de 2021

Impuestos

 


Desde la antigüedad, a los hombres les ha sabido mal pagar impuestos. Hoy en día es normal escuchar frases del tipo: “es mi dinero”, “es un robo”, “si quiero algo me lo pago yo, no necesito al estado”. Muchos de estos se llaman “liberales” porque quieren “libertad” para poder gastar su dinero en lo que ellos quieran.
Pero esos liberales circulan por carreteras que ha construido el estado, hacen uso de puertos o aeropuertos construidos por el estado. Tienen luz y agua corriente en sus casas gracias a las infraestructuras construidas por el estado y si un día tienen una enfermedad tan grave como para que el tratamiento no puedan costeárselo, el estado también acudirá en su ayuda.
Y es que el estado con el dinero de los impuestos cubre un amplio espectro de servicios al ciudadano muchos de los cuales son el resultado de muchos años de lucha para que toda la población pueda disfrutar de ellos.
No hace tantos años que la población no disponía de médicos, profesores, asistentes sociales, pensiones para la jubilación o para cubrir enfermedades o accidentes que impidan trabajar, prestación por desempleo, prestación por maternidad tantas cosas que cuando llegaban, uno debía echar mano a los amigos, a vender lo poco que tenía o forzaba a las gentes a la miseria, al hambre o a la delincuencia.
Y todos estos servicios no se podrían dar sin un estado que recaude impuestos para poder satisfacerlos.

A lo largo de la historia muchos gobernantes han usado estos impuestos para su enriquecimiento personal y es lógico que los “tributantes” sean escépticos sobre el posible buen uso de los impuestos. En una democracia el modo de gastar estos impuestos debería ser la base de los programas electorales de los distintos partidos y debería haber una transparencia total sobre cada euro gastado.
Cuando votamos, elegimos nuestros representantes al parlamento y allí es donde se elaboran las leyes por las que nos relacionamos, pero también, al formarse el parlamento se elige quien va a detentar el poder ejecutivo, es decir, en qué se va a emplear el presupuesto del estado. Cada ministerio tendrá asignadas unas partidas del presupuesto y en base a ellas tendremos escuelas, autopistas, hospitales, policías, prestaciones sociales o aviones de combate.
También con los impuestos se puede ayudar a reducir la desigualdad entre los ciudadanos. Es justo que trabajo difíciles, penosos o que supongan mayor beneficio para la sociedad estén mejor remunerados (cosa por cierto que no se suele cumplir) pero que haya gente con ganancias superiores a 10 veces el SMI parece poco ético.
Y de ahí también surge la progresividad de los impuestos a mayores ganancias mayor porcentaje de impuestos a contribuir a la bolsa común.
 

Francisco de Vitoria, teólogo español del siglo XV considerado padre del derecho internacional dijo:


“Si los bienes se poseyeran en común serían los hombres malvados e incluso los ávaros y ladrones quienes más se beneficiarían, sacarían más y pondrían menos en el granero de la comunidad.”


Es decir no cabe duda de que el ser humano es imperfecto y tampoco podemos pensar que el estado va a resolver todos nuestros problemas.


El estado debe recaudar lo justo para la satisfacción de las necesidades básicas de sus ciudadanos. Donde situar ese nivel de necesidades vía impuestos es una labor difícil pero este debe ser uno de nuestros objetivos de cara a establecer un futuro estable y próspero y que evitarará muchos conflictos a generaciones venideras.

 

Imagen "Taxes - Illustration" by DonkeyHotey is licensed with CC BY 2.0. https://creativecommons.org/licenses/by/2.0/ 

 

domingo, 17 de enero de 2021

El derecho a las comunicaciones




Las necesidades de comunicación entre las personas han existido siempre desde que existe la humanidad y a medida que se han desarrollado las civilizaciones y ha aumentado el comercio, la cultura y las comunicaciones cada vez era más necesario el envío de mensajes entre particulares.

Así los servicios postales que se prestaban inicialmente de forma privada, finalmente y con el fin de hacer que fueran asequibles y universales empezaron a prestarse de forma pública. En España como podemos ver en la página de correos, el rey Felipe V en 1706 convirtió el servicio de correos en responsabilidad del estado.

Actualmente el “Servicio Postal Universal” depende del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana y como indica en su web:

“El Servicio postal universal es el conjunto de servicios postales cuya prestación garantiza el Estado de forma permanente en todo el territorio nacional y a precio asequible para todos los usuarios.
Este servicio incluye las actividades de recogida, admisión, clasificación, transporte, distribución y entrega de envíos postales nacionales y transfronterizos, tanto de cartas y tarjetas postales de hasta dos kilogramos de peso, como de paquetes postales de hasta veinte kilogramos de peso (art. 21 de la Ley 43/2010, de 30 de diciembre, del servicio postal universal, de los derechos de los usuarios y del mercado postal).”

Pero estamos en el siglo XXI y este servicio postal actualmente se utiliza muy poco para enviar mensajes como ocurría inicialmente. Ahora su principal función es el envío de paquetes y los mensajes ya llegan a través de otros medios “telemáticos”. Inicialmente fueron el telégrafo y el teléfono pero hoy en día se utiliza internet en todas sus variantes: correo electrónico, aplicaciones de mensajería y redes sociales.



A pesar de que internet no depende de ninguna empresa privada, sí que los servicios mencionados actualmente son prestados por empresas privadas. Esto lleva a noticias como la reciente donde empresas privadas como Twitter o Facebook bloquean la cuenta nada menos que del presidente de los EE.UU.

O servicios que utilizamos habitualmente y de forma casi universal como Whatsapp cambian de forma unilateral sus condiciones y que debemos aceptar sí o sí (o debemos dejar de usar el servicio)

De igual forma que el estado acabó haciéndose responsable del servicio postal no estaría de más que el estado proporcionara a sus ciudadanos un servicio de correo electrónico y mensajería que dependiera del estado y donde se garantizaran además el secreto y la privacidad tal y como marca nuestra Constitución en el artículo 18:

3. Se garantiza el secreto de las comunicaciones y, en especial, de las postales, telegráficas y telefónicas, salvo resolución judicial.
4. La ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos.

Que Google declare abiertamente que tiene posibilidad de acceder a nuestro correo electrónico o que WhatsApp diga que puede compartir con otras empresas nuestros contactos se sale de lo que debería ser aceptable en unos servicios que hoy en día son básicos. Y eso es lo que se declara abiertamente, cuántos servicios se nos ofrecerán gratis y luego sin que los usuarios seamos conscientes recopilan datos para a saber qué fines.

No tiene sentido que algo tan privado como el correo electrónico y los contactos personales estén en manos de multinacionales americanas donde no nos cobran en dinero sino que nosotros somos su mercancía.


Habrá quien esté en contra de que el estado controle estos medios electrónicos, pero se trata de facilitar herramientas a los ciudadanos. Si el desarrollo de estas herramientas se realiza con software libre pueden ser auditadas y así garantizarse su neutralidad, seguridad y confidencialidad.

 

 

Carta (CC BY-NC-SA 3.0) http://recursostic.educacion.es/bancoimagenes/web/

Telefono (CC BY-NC-SA 3.0) http://recursostic.educacion.es/bancoimagenes/web/ Fotógrafo: Alessandro Quisi


jueves, 31 de diciembre de 2020

Los tres deseos

      

Otra fábula de La Fontaine del mismo libro que la anterior, para acabar el año. Un año diferente a los previos. En estas fechas es cuando todos nos enviamos buenos deseos. Pero es tan difícil elegir bien un deseo...


Hace mucho tiempo, en el imperio de Mongolia, un duendecillo iba de camino.
Caminando, caminando, llegó hasta una pequeña cabaña en la que vivían unos labradores con sus hijos de corta edad.
El duendecillo llamó a la puerta de la casa y preguntó:
-¿Podéis alojarme por esta noche, buena gente?
Los labradores alojaron al duendecillo y éste, al día siguiente, se despidió de sus bienhechores diciendo:
-Pedidme tres deseos y os daré satisfacción. Pero, pensadlo bien antes de pedir nada, ya que sólo podré otorgaros tres dones.
El labrador, viendo la miseria en que vivía, rogó al duendecillo que le concediera la riqueza.
El duendecillo llenó sus arcas de oro, sus graneros de trigo y sus campos de frutos.
-¡Oh! -se lamentó al poco tiempo el labrador- ¡Cuántos cuidados, cuántos cálculos para administrar tanto caudal!
-Tienes razón -intervino la esposa-. Los grandes señores nos piden préstamos y el rey nos hace pagar fuertes tributos.
A fuerza de ser ricos, se consideraban pobres y desdichados.
El labrador formuló su segundo deseo;
-¡Aleja de nosotros la influencia dañina de estas riquezas! Más vale la pobreza que una riqueza excesiva.
El segundo deseo se cumplió y volvieron a ser pobres.
El duendecillo, apareciendo de nuevo ante ellos, les dijo:
-Recuerda que sólo te queda un deseo que formular. ¿Qué pides ahora?
-Te ruego, amigo -rogó el labrador-, que nos concedas la sabiduría.
-Ahora has elegido bien -dijo el duendecillo-. Sea como tú dices.

 



Ilustración de María Pascual editada por Ediciones Toray

 

sábado, 18 de abril de 2020

Teletrabajo



El confinamiento al que nos ha forzado este virus, ha demostrado que mucha gente puede trabajar desde casa.

Las empresas están preparando de forma precipitada medios en los centros de trabajo para evitar que las oficinas se conviertan en lugares de transmisión del virus y salvar vidas.

Pero una vez que pase la epidemia ¿qué? ¿Todas esas infraestructuras que se han montado se tiran y volvemos a lo de antes? ¿No podemos aprovechar las ventajas del teletrabajo para mejorar?

Pero ¿Mejorar en qué?

Madrid luce como nunca estos días sin pizca de contaminación. España es un país deficitario en petróleo, petróleo que ya sabemos a nivel mundial que empieza a dar síntomas de agotamiento. Todos los gastos de desplazamiento y la polución que podemos ahorrar merecen la pena.
¿Y el tiempo que ahorramos en desplazamientos? Mucha gente tiene 1 hora o más de camino todos los días hasta el centro de trabajo (y otra hora de vuelta). Con teletrabajo es más sencillo conciliar, hay más flexibilidad para el trabajador. E incluso para la empresa si se necesita a alguien excepcionalmente fuera del horario laboral (y siempre claro de acuerdo con el trabajador y de forma justificada) el teletrabajo permite realizar esa labor.

Lo importante es que el trabajador lleve a cabo su trabajo de forma satisfactoria para la empresa o que preste el servicio que debe realizar y no que fiche una hora de entrada y otra de salida o que esté presencialmente en una oficina.

¿Y la España vaciada? Con teletrabajo, si dotamos de las infraestructuras mínimas necesarias de telecomunicaciones a los pueblos, la gente podría teletrabajar lejos de su oficina central.
 
Y es que casi todo son ventajas, hasta las empresas podrían reducir el tamaño de sus oficinas al mínimo.

Por supuesto, hay trabajos que no pueden hacerse en remoto, no pido teletrabajo para todos y también por supuesto, serán necesarios controles adicionales para que el trabajo en casa no suponga un riesgo laboral y deberá haber sistemas para llevar un mejor control del trabajo de cada persona. Solo pido un compromiso con el medio ambiente, con los recursos del planeta, con el tiempo de las personas, con la conciliación, tantos beneficios que ¿por qué no aprovechar y poner en marcha algo que mejora nuestras vidas?



Imagen A_non-profit_worker_looks_up_opportunities_for_funding_on_her_computer_in_Salvador,_Brazil._May_29,_2017.jpg by Marielle Velander / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)

martes, 10 de marzo de 2020

Oportunidad



La salud es un problema global y no solo cuando hablamos de enfermedades contagiosas. Los sistemas de salud deben estar garantizados para todo ser humano, resida donde resida.

En este mundo de corralitos, donde cada país mira para dentro pero no para fuera, la ONU debería encargarse de cada crisis humanitaria que se produzca en el planeta. Pero no solo de los problemas globales de salud: de cada guerra, de cada campo de refugiados, de cada hambruna, de cada violación de los derechos humanos, de cada destrucción medioambiental.

Esos liberales que solo quieren al estado para que defienda sus posesiones son la peor ideología desde el fascismo que ha tenido la humanidad.

Hay que eliminar las fronteras y permitir de forma cabal y consensuada que la ONU intervenga en cada conflicto, sea en la región que sea, haya o no haya petróleo o materias primas, haya o no haya democracia.

Libertad sí pero también responsabilidad. Momentos como este son fundamentales para darse cuenta del caos al que nos dirigimos como humanidad. Un planeta cada vez más contaminado, con recursos que terminarán por agotarse, con personas que sufren. ¿Acaso no está la felicidad del ser humano más cerca del que ayuda a los demás que del que acapara riquezas con ansia?

Aprovechemos esta crisis y que sea una oportunidad para mejorar.


Imagen: De Joowwww - Trabajo propioPhoto for reference use on Military aircraft insignia page., Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=4427614

miércoles, 1 de enero de 2020

Monarquía en el siglo XXI

 


 
Nuestra tradición está llena de cuentos donde reyes, príncipes y princesas protagonizan sus historias. En el mundo real también hay y ha habido reyes algunos con poder absoluto, otros casi sin poder como los que hay ahora en varias democracias europeas. De lo que quería hablar hoy aquí es de eso, ¿tiene sentido un rey en una democracia?

Al final el rey es un ser humano, uno más del país, no tiene nada de especial aparte de ser hijo de otro rey ¿qué sentido tiene que haya un rey por herencia sanguínea cuando en democracia todo se elige por la voluntad del pueblo?

Se podría argumentar que realmente es la voluntad del pueblo tener un rey en esas condiciones dado que así lo dispone la Constitución que fue aprobada democráticamente por el pueblo. En el fondo en España así es.

Pero ¿qué sentido tiene? Un rey es una rémora de otro tiempo donde el poder se ejercía de forma jerárquica y despótica, un rey que no manda ¿para qué?

El actual rey de España es un cargo “representativo”, no ostenta ninguno de los tres poderes: legislativo, ejecutivo ni judicial. Sí que es el capitán general de las fuerzas armadas por lo que en caso de crisis sí podría atribuirsele cierto poder. 

Es un servidor de España, está ahí cuando el país lo necesita. En caso de haber en el país alguna crisis política grave, la actuación del rey, si es adecuada, podría ayudar a solventar la situación.

Se ha criticado mucho los gastos que la corona suponen para el país, pero el rey también tiene muchas obligaciones: debe recibir a mandatarios de otros países, viajar en representación de nuestro país, debe ser ejemplar en sus actos, ser un referente en muchos ámbitos y como puede leerse actualmente en su web oficial:
La corona contribuye a la estabilidad del sistema político dada su vocación integradora ante las diferentes opciones ideológicas y es cauce de cohesión entre los españoles.

En este artículo se comenta un tema también controvertido, la inviolabilidad del rey:

Quizá sea necesaria cierta reforma de la monarquía, la inviolabilidad del rey es un poco absurda, al menos en sus actos privados. Por muy rey que sea no puede estar exento de ser juzgado si comete un delito en su vida privada.

Cada vez se oye en internet más voces que piden república y atacan al rey de diversas formas. Mi opinión personal es que Felipe VI ha actuado de manera correcta durante su reinado y valoro positivamente la institución. Sí que valoraría, como he comentado, revisar el tema de la inviolabilidad y tampoco estaría mal consultar a la población, aunque fuera de forma no vinculante, sobre si el monarca de turno que toque realiza bien o no su trabajo.



Imagen: Corona Real Española. Autor:Miguillen. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Corona_real_espa%C3%B1ola.svg

domingo, 17 de noviembre de 2019

El leñador y el hacha

Cuando era pequeño me regalaron un libro de fábulas que sin duda influyeron en mi vida. Hoy voy a traer al blog una de mis favoritas, según el libro es de "La Fontaine".



El leñador y el hacha


Un leñador perdió el hacha que utilizaba para ganarse el sustento.
- ¿Dónde estará? - se preguntaba -. La he buscado por todas partes y no he podido encontrarla.
El leñador era pobre y no tenía dinero parra comprar otra herramienta, ya que la que había perdido constituía todo su bien.
- ¿Qué será de mí? - se lamentaba en alta voz, mientras recorría el bosque sin esperanza y con lágrimas en los ojos.
Compadecido de su desgracia, se le apareció el genio del bosque.
- ¿Qué te ocurre, leñador? - preguntó el genio.
- ¡Oh! - exclamó el pobre hombre-. ¡Devuélveme mi hacha y una vez más te deberé la vida!
El genio se alejó sin decir nada y volvió al instante con un hacha de oro.
- ¿Es esta tu hacha? - preguntó al leñador.
- No - respondió el hombre-; no es la mía.
El genio volvió a alejarse y volvió con un hacha de plata.
- ¿Es esta acaso?
- No - la rechazó el leñador-; tampoco es el hacha que he perdido.
El genio desapareció de nuevo y volvió esta vez con un hacha de hierro, la misma que había perdido el leñador.
- ¿Es esta? - preguntó por tercera vez.
- ¡Esta es la mía! - exclamó el leñador-. ¡Qué alegría volver a tenerla!
El genio escuchó complacido la respuesta del hombre y le entregó las tres hachas: la de oro, la de plata y la de hierro.
- Las tres serán tuyas en pago de tu honradez.
- En ese caso las acepto - dijo el leñador.
Y se despidió del genio del bosque, contento de su suerte.


Ilustración de María Pascual editada por Ediciones Toray