miércoles, 28 de febrero de 2024

ÉTICA X: KANT

 


 

 

Los filósofos de todas las épocas se han preguntado si el hombre actúa en base a la razón o en base a la emoción. Tras mucho debate hoy en día se podría concluir que realmente actuamos con ambas: hay veces que razonamos las cosas y llegamos a tomar ciertas decisiones en base a la razón pero otras la emoción es la que nos impulsa a tomar las decisiones. Y es que en el fondo la emoción es un modo de resolver de forma sencilla y rápida cosas que nos costaría mucho esfuerzo o tiempo razonar.
 
Kant es el "máster" de la razón y defiende que con ella debemos explicar y resolver los problemas morales. Admira a Hume pero no está de acuerdo con él pues está convencido de que existen leyes morales puras que determinan a priori, sin motivos empíricos, lo que se debe hacer.
 
En su fundamentación de la "Metafísica de las costumbres" da una serie de pasos e "imperativos" que podría detallar en esta entrada del blog pero que esencialmente lo que proponen es que el fin último del ser humano no debe ser la felicidad sino ser digno de ella mediante mediante el cumplimiento del deber.
 
Para ello debe seguir la voluntad buena o el imperativo moral que impone el deber de la lealtad, la sinceridad y la fidelidad.

Existen unas leyes morales y para definirlas indica que sólo es moralmente bueno aquello que debería ser bueno universalmente y valer para todos sin excepción.
 
Libertad e igualdad también son máximas del deber:
 
El ser libre hace lo que quiere, que no suele ser lo mismo que quiere el otro. La ley moral tiene que ser universal. Además de ser libre y autónoma tienen que quererla sin excepción y coincidir en ella todos los seres racionales. Somos autónomos, sí, pero lo somos para darnos una ley cuyos requisitos para ser moral es que sea la misma para todos.
 
El hombre vive escindido entre lo que debe ser y lo que es. Una escisión que constituye otra de las grandes aportaciones de su ética, ya que, si el conflicto interno no existiera, la ética no sería necesaria; estaríamos en el reino de los fines donde ser y deber ser coinciden.
 
Kant ha sido criticado porque rechaza de un plumazo todos los relativismos anclados en la diversidad cultural y de la costumbres y plantea una ética de principios universalizables que tiene que ser abstracta y formal porque la unidad de la razón que Kant busca, se encuentra solo en los grandes conceptos: justicia, paz, libertad, igualdad,... pero desaparece a medida que concretamos y damos contenido a sus ideales.
 
Algo que es correcto en teoría puede no ser correcto al aplicarlo en la práctica. Por otro lado si es el individuo el que ha de juzgar si la máxima de su acción es universalizable, un individuo que no es solo razón sino una amalgama de deseos e inclinaciones, en ocasiones, puede justificar cosas completamente amorales.

Kant intentó establecer una ética basada solo en la razón, pero las personas nos movemos también por sentimientos. No obstante para una Inteligencia Artificial un planteamiento tan aséptico podría ser válido pues las IAs no tienen sentimientos.

¿Y realmente queremos un mundo donde las decisiones se tomen sin sentimientos?
 
 
Immanuel Kant por Gottlieb Doebler - http://www.philosovieth.de/kant-bilder/bilddaten.html, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=32847847

 

miércoles, 21 de febrero de 2024

ÉTICA IX: ROUSSEAU

 

 


Rousseau plantea un regreso a la naturaleza pues afirma:
El mal primigenio y todo lo perverso está en la sociedad.

 Con la agrupación social nace la desigualdad.

 
A diferencia de los autores anteriores Rousseau arremete contra la propiedad como origen de todos los males y de la división y discriminación entre los humanos.
 
Con la civilización el hombre se transforma deja de ser auténtico y pone el parecer por delante del ser, porque vive de cara a los demás y le importa el reconocimiento de los otros. Todo cuanto le rodea le invita a mostrarse diferente de como es y aparentar lo que los otros quieren ser. Y de todo ello es culpable la propiedad privada:
 
El primero que habiendo cercado un terreno se atrevió a decir "esto es mío" y encontró gente tan estúpida como para creérselo, fue el verdadero fundador de la sociedad civil. ¡Cuántos crímenes, guerras, muertes, cuántas miserias y horrores habría ahorrado el género humano quien, arrancando las estacas, o llenando el foso, hubiera gritado a sus semejantes: "guardaos de escuchar a este impostor; estáis perdidos si olvidáis que los frutos son de todos y que la tierra no es de nadie"!.
Rousseau plantea la historia en una serie de etapas que van desde el mundo salvaje, pasando por el actual donde aparece la propiedad privada y el despotismo de los ricos, hasta una sociedad final donde reina el imperio de la "voluntad general".
 
Hay que superar la inestabilidad inherente a la sociedad burguesa en la que prima el egoísmo sobre el bien general para alcanzar un auténtico pacto social que dará paso a la sociedad política ideal.
 
La voluntad general pretende representar esa voluntad a favor del bien común, que debería ser la de todos los ciudadanos, aunque, de hecho, no coincide nunca con lo que quieren todos y cada uno. No puede ser la voluntad de unos pocos que pretenden dominar a los demás, sino la expresión de aquello que todos deberían anhelar porque coincide con el bien de todos.
 
Y ¿cómo se llega a esta voluntad general? Para ello está la democracia y anticipa lo que luego afirmarán todas las éticas procedimentales: la voluntad general surgirá de un pacto social que permita la participación de todos los ciudadanos en la elaboración de las leyes, sin exclusión de nadie. Una participación, por otra parte, en la que se sepa renunciar a las singularidades y buscar lo común, pues cada individuo tiene como tal una voluntad particular que no tiene por qué coincidir con la voluntad que debería tener como ciudadano. Para ello es fundamental que el pueblo reciba una correcta educación y además hay que vigilar que la comunicación entre las personas no sea manipulada.
 
La tensión entre individuo y sociedad siempre ha sido el tema de la ética.
 
El hombre sin duda es un animal social pero ¿es también la sociedad la que hace que salgan sus peores instintos? Sin sociedad no tendría sentido la palabra egoismo,  pero tampoco lo tendría la compasión, la solidaridad o la fraternidad.

La ética trata de responder a esa cuestión de cómo debemos comportarnos cuando vivimos en sociedad.
 
 
Jean-Jacques Rousseau (painted portrait) de Maurice Quentin de La Tour - Desconocido, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=24158

 

domingo, 18 de febrero de 2024

ÉTICA VIII: HUME

 


A lo largo de las anteriores entradas nos ha quedado la duda de si la tendencia original y "natural" al referirse a la condición humana es el egoísmo o la benevolencia. Muchos filósofos han optado por una u otra sin llegar a demostrar cuál es la verdadera.

 
Es de destacar, por ejemplo, a Bernard de Mandeville que en su libro "La fábula de las abejas" desarrolla la teoría de que el hombre siempre actúa con egoísmo y en busca de su interés particular, lo cual, a su juicio, no es negativo, ya que gracias a los vicios privados, como el afán de lucro, progresa la economía y ello redunda en beneficio de todos. Una tesis que se ha convertido en el principio fundacional de eso que hoy llamamos el neoliberalismo.
 
Otra duda que ha enfrentado a los filósofos es si la moral debe definirse en base a la razón o es algo que se siente.
 
Victoria Camps señala a Hume como uno de los defensores del pensamiento empirista es decir que la moral está basada en el sentimiento y al servicio de las pasiones.
 
"La razón es inerte, no influye en la conducta, sirve para descubrir la verdad o la falsedad, pero no mueve a actuar. La moral, en cambio, necesita las pasiones y produce o previene ciertas acciones".
 
A diferencia de Hobbes o Spinoza, afirma sobre el contrato social:
 
"Nunca el poder político se ha originado en un contrato, consentimiento o compromiso mutuo de todos los seres humanos. Quienes defienden el contrato social olvidan que el origen del poder político siempre ha sido la conquista, la usurpación o la sumisión involuntaria".
 
También afirma:
 
"Que no podamos aludir a la teoría del contrato como fundamentación del estado y del derecho no significa que no sea necesaria la justicia pues el sentimiento de simpatía por sí solo no evita las guerras ni los conflictos humanos que llevan a la dominación de unos por otros".
 
"Es necesaria a la justicia porque es un requisito para el bienestar de la humanidad y para la existencia de la sociedad. Todas las instituciones que dan soporte a la justicia son una necesidad social. Existen otras virtudes sociales más instintivas o "naturales" que nacen de las relaciones estrechas entre las personas, las relaciones filiales o de amistad, pero la virtud social de la justicia tiene un origen distinto porque su propósito es la felicidad no de los más allegados, sino de toda la sociedad y aún de toda la humanidad, el bien general". (...)
 
"Hace falta la justicia porque existe la sociedad y porque no hay suficientes recursos para proporcionar a todos lo necesario (aquí  hace referencia al concepto de que también señaló Locke de "propiedad"). En una sociedad de la abundancia no haría falta a la justicia porque no sería preciso repartir nada. Tampoco sería necesaria la justicia si los hombres fueran benevolentes y desinteresados con todo el mundo, pero el sentimiento de benevolencia y la imparcialidad no suele aplicarse por igual a todos los hombres. Así, la justicia tiene un fin que la benevolencia por sí sola no satisface. La justicia actúa en beneficio de la sociedad, la seguridad y el orden".

 

En una sociedad, lo justo y lo injusto es el resultado de las acciones del individuo dentro del marco social acordado para la convivencia: El que actúa de acuerdo a las leyes de justicia, es un hombre bueno y el que se deja vencer por el egoísmo y no las respeta, es un mal hombre. Ser bueno o malo es el resultado de la obediencia o no de las leyes sociales de justicia.


 

Grabado de David Hume de Simon Charles Miger after Charles-Nicolas Cochin II - Esta imagen fue donada a Wikimedia Commons por en el marco de un proyecto del Galería Nacional de Arte., CC0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=81929680

martes, 13 de febrero de 2024

ÉTICA VII: LOCKE

 


Contemporáneo de Spinoza es John Locke, uno de los padres fundadores del pensamiento liberal. Victoria Camps afirma que "el bagaje intelectual que respaldó la revoluciones americana y francesa, así como, posteriormente, la independencia de los países de América Latina, refleja la herencia del pensamiento de Locke".

 
Junto a Hobbes es uno de los teóricos de referencia de la teoría del contrato social. Locke se propone elaborar una teoría que legitime la autoridad política y al mismo tiempo establezca los límites de la misma.
 
La cuestión es quién debe detentar el poder. No puede ser a partir de herencias o privilegios sino de un pacto o contrato entre todos los hombres. No hay hombres superiores a otros que tengan exclusiva potestad de gobernar, todos los hombres son igualmente libres. Cualquier usurpación arbitraria del poder no consentida por los gobernados debe ser rechazada en nombre de la libertad e igualdad de los seres humanos. Ese es el único fundamento moral del poder político.

El derecho de propiedad como derecho natural por antonomasia es el eje en torno al que se mueve el pensamiento político liberal tal y como él lo planteó y así ha seguido entendiéndose a lo largo de los siglos hasta nuestros días.
 
Rousseau unos años más tarde consideró justo lo contrario, que la propiedad privada estaba en el origen de la desigualdades pero Locke era más optimista o más ingenuo:
Así cada hombre puede apropiarse de lo que pueda necesitar y usar pero solo de eso y siempre cuando queden cosas suficientes y de la misma calidad para el resto de la comunidad.

Pero el hecho de que los hombres pudieran acumular riquezas (en oro, plata y metales) y apropiarse de más de lo que se necesitan, significaba que el derecho de propiedad puede constituirse en una fuente de injusticias. De ahí que sea necesario una sociedad política que legisle y ordene lo que por ley natural es indiscutible.
 
Nadie puede ser eximido de las leyes pero para que esa obligación sea válida tiene que ser consentida por toda la comunidad.
 
A diferencia de Hobbes que recordemos, se basaba en el miedo, justifica la necesidad del Estado porque es el que se encarga mediante la ley de la protección de la vida, la libertad y la propiedad privada de cada ciudadano.
 
Si la justicia se define como el deber de "dar a cada uno lo suyo", debe haber una regulación política que se haga cargo de tal máxima y que ha de determinar también a quién nos referimos cuando decimos "lo suyo", o que le corresponde a cada uno.
 
Esto podría interpretarse como una primera aproximación al reconocimiento de los derechos sociales.
 
"Justicia es una palabra que está en boca de todo hombre pero con una significación muy determinada y difusa". De ahí que los significados no sean lo mismo para todos: Las ideas morales raramente tienen el mismo significado para dos hombres diferentes.
 
 
Locke se adelantó a su época, afirmó que "todos los hombres son igualmente libres" cuando aun existía la esclavitud.
 
Para que una comunidad funcione Locke señala la necesaria separación entre el poder legislativo del parlamento, el ejecutivo que podría ser del rey y el judicial. Para asegurarse de que la leyes se cumplan es necesario un poder judicial independiente.

 

 

Estatua de John Locke en el 6 Burlington Gardens, Londres.  Foto: Andreas Praefcke - Fotografía propia, CC BY 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=15582545

 

jueves, 8 de febrero de 2024

ÉTICA VI: SPINOZA

 


Victoria Camps, dedica el siguiente capítulo a Spinoza que publica una "Ética" que, en mi opinión, habla más de filosofía y teología que del bien y del mal. Dicha obra fue publicada póstumamente porque podía considerarse "demasiado atea" y fue prohibida en los Países Bajos. No en vano la filosofía y la ética en esta época aún estaba muy influenciada por los temas religiosos (al menos en el mundo occidental).
 
En su cuarta parte entra un poco más en estos temas de la moral y sigue un planteamiento similar al de Hobbes pues también afirma que el "Estado" es fundamental para definir esos conceptos de bien, mal y justicia pero a diferencia de Hobbes, considera que la sociedad se forma no por el miedo, sino por la esperanza porque "el temor no crearía una sociedad, sino soledad" como dijo Tácito a quien ha leído. 
 
Spinoza considera que una sociedad también colabora porque hay intereses comunes y el amor y la concordia también forman parte de las pasiones humanas.
 
 
Que el hombre se mueve por miedo no se puede negar pero hay muchas otras razones como la amistad, la compasión, la fraternidad, el amor... que mueven a las personas a respetarse y a colaborar.
 
 
Spinoza de anónimo - Museo Histórico Judío, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=121361386

 

sábado, 3 de febrero de 2024

ÉTICA V: Hobbes

 


El libro de Victoria Camps que me sirve de guía para estas entradas del blog, dedica el siguiente capítulo a "Hobbes: La ética del miedo".

Hobbes plantea que para que los hombres puedan vivir juntos sin caer en la anarquía y la guerra, es necesario un estado fuerte y autoritario.

Habrá que encontrar la manera de conciliar un interés común, que nadie percibe como común, con los intereses particulares de cada individuo. Un objetivo que jamás se ha conseguido confiando solo en la buena voluntad de los hombres. Si ha habido algún acuerdo sobre las normas que seguir y la forma de organizarse, éste ha estado motivado por el miedo.
 
"El origen de todas las sociedades grandes y estables ha consistido no en una mutua buena voluntad de unos hombres para con otros sino con el miedo mutuo de todos entre sí".
 
Lo que va a conseguir preservar el orden social es un estado poderoso y fuerte al que todos obedezcan porque consideran que es necesario hacerlo con vistas a su propia seguridad.
 
Existen unos universales de la moral, unos universales mínimos que, en su caso, se concretan en el derecho de toda persona a autodefenderse y defender lo que es suyo, y en la prohibición de hacer daño.
 
No en vano tradujo al inglés el libro de Tucídides "Historia de la Guerra del Peloponeso" donde Tucídides expone que el motivo de la guerra que enfrentó a Esparta con Atenas no fue otro que el miedo de los espartanos a que los atenienses se hicieran muy poderosos.
 
En su obra más conocida, Leviatán indica: 
En la naturaleza humana encontramos tres principales causas de disputa: la competición, la inseguridad y la gloria. Esas tres causas igualmente potentes en todos los individuos, desprovistas de control y de freno no pueden llevar a la paz, sino a la guerra. Para impedirlo no hay más remedio que construir un poder artificial, no inmediatamente natural, que ordene, gobierne y reduzca la libertad incontrolada y la libre satisfacción de los deseos individuales. A ese poder lo llamamos "estado".
Basta reflexionar sobre uno mismo y reparar en lo que solemos hacer a diario cuando abandonamos por unos días nuestra casa y, por temor a los ladrones, atrancamos las puertas y echamos el cerrojo. Sabemos por experiencia que existe una tendencia natural humana apropiarse de lo que uno desea, aunque no esté permitido ni le pertenezca, y el temor a perder lo que uno posee, se cierne como un peligro constante sobre todos nosotros. 
 
Un mero ejercicio de introspección y de análisis sobre lo que todos sentimos justifica la explicación de Hobbes de la necesidad del estado, una necesidad que deduce de los motivos más elementales y generales del comportamiento humano. Para contrarrestar esos motivos hacen falta leyes e instituciones que coarten la libertad y velen por la seguridad de las personas.
 
El razonamiento de Hobbes se basa en el egoísmo natural humano: cada uno lo quiere todo para sí, pero el miedo a morir obliga a aceptar la ley y el orden como la forma de vivir más racional.
 
La libertad consiste en poder hacer todo aquello que el estado ha dejado a la iniciativa del sujeto como comprar y vender, tener hijos, educarlos, etc.
 
Eso sí, plantea que el estado debe establecer normas racionales, no arbitrarias que se pueden resumir en la regla que estableció Confucio varios siglos antes: "No hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti".
 
Estamos en los inicios del capitalismo. Que esa sociedad exige, más que ninguna otra, una estructura legal coercitiva. Hay que asegurar la propiedad, la vida, la posibilidad de competir.


Es cierto que sin policía mucha gente no obedecería las leyes pero una ética basada solo en el temor a ser reprendido, aunque puede funcionar con muchas personas, no debería ser la base de una ética que pretenda convencer a todos. 

Aunque haya leyes y exista el miedo a ser condenado por no cumplirlas eso no implica que las leyes sean justas. Es necesario profundizar más pues la ética debe indagar más en la felicidad de todos y en proporcionar respuestas a lo que es justo o no.
 
Imagen: Hobbes. Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=6370879

lunes, 29 de enero de 2024

ÉTICA IV: RENACIMIENTO

 


Con la llegada del Renacimiento, el humanismo alejará de nuevo la moral de la religión. Aunque esta época se recuperarán muchas ideas griegas, dentro del humanismo, habrá una gran diversidad.
Para los humanistas, la libertad no consiste solo en ser libre de injerencias externas sino especialmente en poder tomar parte activa en el gobierno.
Cabe destacar a Pico Della Mirandola que su "Discurso sobre la dignidad del hombre" ha pasado a la historia como el manifiesto por la dignidad humana y constituye una de las mejores declaraciones que se han hecho sobre el significado y el valor del individuo como ser libre para escoger una forma de vida: el hombre tiene libre albedrío y solo de él depende su modo de vida.
 
También es de destacar en esta época la "moral protestante". Con la Reforma Luterana, la moral queda apartada del magisterio de la Iglesia, dado que ningún ser humano tiene atribuciones ni autoridad suficiente para erigirse en intérprete de la voluntad divina, quedando la moral limitada a la vida terrenal. También es de destacar que con el calvinismo se acepta la usura, prohibida previamente por católicos y protestantes. Se acepta que el dinero produzca dinero, lo que abrirá la vía a la especulación sin freno y el impulso del capitalismo.
En interesante señalar que en aquellos países que lucharon por conservar a cualquier precio la tradición católica haciéndose impermeables a las ideas reformistas, no se produjo la independencia del sistema político con respecto a la doctrina y autoridad de la Iglesia y en ellos la moral siguió asociada a la religión, convirtiendo al catolicismo en una religión cerrada y opuesta por principio a los derechos y valores propiciados por la ideología liberal.

También pertenece a esta época el inventor de lo que ha venido en llamarse "realismo político" que es ni más ni menos que Maquiavelo al que se le atribuye la defensa de una política sin moral, la concepción de la política como voluntad de mantener el poder a cualquier precio, la tesis de que el fin justifica los medios, y de que lo único que cuenta a la hora de evaluar una acción política son los resultados.
Dice Maquiavelo: si los hombres no son buenos por naturaleza, sino que tienden a incumplir las leyes cuando son contrarias a su propio interés, si se dejan llevar por las pasiones y por la ambición, es útil acudir a la historia, porque en ella se ejemplifican la constantes de naturaleza humana y se hallan modos de aprovechar lo bueno que hay en ella y combatir, en cambio, sus perversiones. Un político debe proponerse, por encima de todo, mantener la cohesión y el orden.
Maquiavelo critica las deficiencias del liberalismo consistentes en la incapacidad del pensamiento liberal para propiciar una libertad dispuesta a la participación y cooperación ciudadanas. Así por ejemplo, Roma consiguió la estabilidad gracias a la alianza entre la aristocracia y el pueblo y a poner énfasis en la importancia y el valor de las virtudes cívicas.

Finalmente, también se escriben en esta época varias Utopías como las de Tomas Moro, Tommasso Campanella o Francis Bacon donde plantean sociedades perfectas y como el propio nombre dice, utópicas pero que servirán de referencia para muchas ideas futuras como el comunismo o la Royal Society.
 
 
El Renacimiento es la base del pensamiento occidental actual y por tanto también de la moral y ética contemporáneas en esta parte del mundo. Comunismo, capitalismo y libertad individual tienen su germen en estas ideas que a su vez se basaron en desarrollar más las ideas precedentes (que vimos en anteriores entradas).

 
Hombre de Vitruvio de Leonardo da Vinci - Web Gallery of Art:   Imagen  Info about artwork, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=48852
 
 

miércoles, 24 de enero de 2024

ÉTICA III: CRISTIANISMO

 


Aunque el cristianismo es una religión y no una filosofía sobre la moral no cabe duda de que ha marcado unas pautas morales y éticas a los humanos durante muchos siglos y ha sido la base de la moral de muchos seres humanos al menos en el mundo occidental.
 
El cristianismo quiere resolver el problema que ya se plantearon insistentemente los griegos: cómo hacer que coincidan felicidad y virtud. La respuesta es que la felicidad no es de este mundo: Dios hará que los virtuosos sean felices en su reino.
 
Así San Agustín adoptará las cuatro virtudes platónicas: prudencia, justicia, fortaleza y templanza convenientemente cristianizadas. La prudencia es la regla que distingue el bien del mal; la justicia distribuye los bienes dando a cada uno lo que es suyo; la fortaleza ayuda a soportar las adversidades, y la templanza frena las concupiscencias o deseos desviados.
 
En el siglo XII la iglesia cristiana se ha convertido en una gran potencia que se ha expandido por Europa. La cultura y la educación ya estaban en manos de la iglesia y era habitual que los hombres de mayor capacidad intelectual tomaran las órdenes sagradas que les conferían una autoridad impagable para poder ser influyentes. Pedro Abelardo es el primer filósofo medieval que escribe una "ética" un texto breve y atractivo donde se desmarca de la moral naturalista suscrita por sus contemporáneos. Lo importante según Abelardo es la intención del sujeto no el acto en sí.
 
El siglo XIII es el de la fundación de las principales universidades. La teología quiere ser una ciencia tan enseñable y digna como cualquier otro conocimiento. Tomás de Aquino emprende la tarea de asimilar la filosofía aristotélica a la teología cristiana.
 
Más tarde Guillermo de Ockham con una mentalidad que al igual que la de Abelardo se adelanta a la modernidad, sostiene que tanto el poder de los príncipes como el del pontífice están sometidos al derecho. También distingue entre unos "derechos irrenunciables" como el derecho a conservar la vida y otros "derechos renunciables" como el derecho a la propiedad privada.


A lo largo de la historia e incluso hoy en día, las religiones marcan los comportamientos éticos de las personas. Como creencia que son a veces han llevado a realizar actos que podrían parecer poco justos desde un punto de vista externo a esas creencias. También en muchos casos han servido para poner un poco de cordura en sociedades en caos. 
 
En nuestro mundo globalizado podemos aprender mucho de lo que cada religión considera que es "bueno" y creo que solo tenemos que rechazar aquellos "mandamientos" o "normas" que atacan los derechos humanos de otras personas solo por no ser creyente o no pertenecer a ese grupo religioso.


Imagen: Guillermo de Ockhan. De self-created (Moscarlop) - Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=5523066

viernes, 19 de enero de 2024

ÉTICA II: EPICURO



 
Quiero acabar este resumen de la ética en Grecia mencionando a Epicuro. En el siglo IV antes de Cristo la democracia ateniense se está desmoronando. La democracia está cediendo ante el surgimiento de estados de dimensiones mayores en los cuales se establecerá cierta distancia entre gobernante y el gobernado que no tiene nada que ver con la comunidad de intereses.
 
La felicidad pasa a ser un asunto privado. Yo no se piensa en las virtudes propicias para una vida justa en común. Asoma un individualismo que se convertirá en la señal característica del pensamiento occidental hasta hoy.


Según Epicuro hay que ser justo, porque el justo goza de tranquilidad de ánimo, mientras que el injusto vive lleno de turbación.
 
Define lo que luego será el contrato social: "lo justo según la naturaleza es un acuerdo de lo conveniente para no hacerse daño unos a otros ni sufrirlo". Entre los animales no hay justicia porque ellos no pueden hacer pactos. También defiende la amistad como la base para las relaciones humanas.
 
Además las leyes se justifican porque son útiles a la comunidad que las acepta y cuando se demuestran inútiles deben cambiarse porque ya no son convenientes.
 
Es curioso como hace más de 2000 años los hombres tenían las mismas inquietudes que tenemos hoy.
 
Tras las guerras del Peloponeso Grecia quedó tan debilitada que fue ocupada por el Macedonio Filipo y tras la muerte de su hijo Alejandro Magno entró en un periodo de enfrentamientos internos hasta ser ocupada por los romanos. Durante este periodo Grecia influyó mucho en el imperio romano y resurgió culturalmente pero tras la caída del imperio se tardarían siglos en recuperar todos estos pensamientos.
 
 
Imagen: Epicuro. De Museo Metropolitano de Arte - https://www.metmuseum.org/art/collection/search/248475, CC0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=78979909

lunes, 15 de enero de 2024

ÉTICA I: CLASICOS GRIEGOS


 

Como indiqué en mi entrada anterior voy a intentar echar una mirada sobre la evolución de la ética en el mundo occidental.

Los textos más antiguos de la cultura occidental son los clásicos griegos. Ya entonces se empezaba a discernir entre lo que era un buen o un mal comportamiento.

Allí los sofistas dirán que la ética es la reflexión sobre lo bueno, sobre la mejor manera de vivir, lo que hoy llamamos “excelencia” y ellos llamaban “virtud”. Ya plantearon en aquella época varias dudas sobre la ética y las leyes morales: 

¿Son naturales o convencionales (esto es, por conveniencia o interés)? 

¿Son innatas o se deben enseñar? 

Y si se deben enseñar, ¿cuál es la clave de lo que se debe enseñar?


También pudieron constatar el poder que tiene el lenguaje que hace que sea posible justificar cualquier opinión o punto de vista. "Cualquier tesis puede defenderse si el argumento es hábil". Según Platón "la elocuencia, el dominio del lenguaje y de la capacidad de persuadir, o directamente de manipular al otro, no es más que un instrumento que se puede utilizar para bien o para mal, puede ponerse a servicio de unos objetivos que pueden ser justos o injustos". La oratoria no es justa ni injusta, para que sea justa es preciso que el orador también lo sea y no busque su interés particular, sino el de todos.


Platón al comienzo de la República, intentará explicar lo que es la justicia y terminará todo el diálogo sin éxito, con meras aproximaciones a la definición buscada. En Critón pone en boca de Sócrates estas palabras: "vivir como ciudadano es obedecer las leyes o utilizar la persuasión para que cambien si las consideramos equivocadas".

Más tarde, Aristóteles dirá: “un hombre bueno es el que ha aprendido a vivir con otros hombres”. Según él, la teoría de las virtudes como núcleo de la ética remite directamente a la educación pues "es a través de la educación como se adquieren los hábitos y las costumbres más convenientes para la vida en sociedad". Famosa es su frase donde define la virtud: "es el justo medio entre 2 extremos puramente viciosos".

"El hombre debe desear lo que es conveniente para uno mismo y también para el conjunto de la sociedad. Ser prudente implica deliberar, ponderar, contrastar opiniones ya que no hay ciencia del término medio. Se puede afirmar incluso que la amistad puede ser más necesaria que la justicia, ya que cuando los hombres son amigos, ninguna necesidad hay de Justicia".


Muy interesante es la distinción que hace Aristóteles entre dos tipos de Justicia: la justicia distributiva que reparte los bienes entre los ciudadanos y la justicia correctiva que corrige el daño infligido. Ambas se rigen por el criterio de la proporcionalidad que consiste en dar a cada uno lo que le corresponde o lo que merece y en reparar las injusticias derivadas de comportamientos perjudiciales como el fraude o el robo. También introduce un nuevo concepto, la equidad, que consiste en una especie de “excepción” a la justicia. En realidad, lo justo y lo equitativo son lo mismo pero lo equitativo es mejor, aunque es difícil aceptarlo porque lo que equitativo consiste en “una corrección de la justicia legal”. Es necesario incluir esa corrección porque el problema de la ley es que es universal, se legisla para todos, cuando los casos particulares en ocasiones exigen ser vistos como casos excepcionales que reclaman una suspensión de la ley o una interpretación distinta de la habitual. En tales casos, la excepción es más justa que la aplicación estricta y rigurosa de la letra de la ley. No es que la legislación esté mal, es que la realidad es compleja y no se ajusta a la uniformidad que la legislación supone. “Por eso lo equitativo es justo y mejor que cierta clase de Justicia, no que la justicia absoluta, pero sí mejor que el error que surge de su carácter absoluto”.


Para Aristóteles no es el qué sino el cómo alcanzarlo lo que debe preocuparnos. No deliberamos sobre los fines sino sobre los medios.

Así puedo concluir:


Podemos decir que los objetivos de la agenda 2030 son buenos, de eso no cabe duda, pero debemos preocuparnos de cómo vamos a alcanzar esos objetivos. Ahí es donde podemos cometer el error.

La moral es difícil de enseñar incluso se afirma que solo podemos ayudar a descubrirla por uno mismo. En cada sociedad los valores morales pueden ser diferentes. Seguimos en el proceso de definir qué es ser "bueno".

Es importante educar en la justicia incluso con el ejemplo. Si no lo hacemos corremos el riesgo de que el egoísmo haga que triunfe la injusticia.


Es labor del político elaborar leyes que poco a poco hagan una sociedad más justa.

 

Platón:De Desconocido - Marie-Lan Nguyen (2006), Dominio público, 
https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1307144

Aristóteles:De Según Lisipo - Jastrow (2006), Dominio público, 
https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1359807

jueves, 11 de enero de 2024

Hombre bueno, hombre malo





El hombre está sobre la superficie de la Tierra desde hace miles de años. En estos años hemos aprendido a fabricar muchas herramientas para facilitarnos la vida: se inventó el fuego, se inventó la rueda, se inventó la religión, se inventó el lenguaje, la escritura, ...


Estos primeros inventos fueron fundamentales para construir las primeras sociedades y cuando el hombre se hizo sedentario e inventó la agricultura y empezó a cultivar, a preveer las estaciones y a contar el tiempo no cabe duda de que había dado un paso de gigante hacia la civilización tal y como la conocemos hoy.


El hombre supo adaptarse a ser un animal social donde debía relacionarse con otros hombres y comprobó que los que vivieron solos y aislados eran débiles y los que se unían y colaboraban tenían éxito y triunfaban. 


Y esta colaboración entre hombres hizo necesaria una serie de normas para convivir porque no es sencillo convivir sin normas. Cuando son pocos los miembros de la comunidad más o menos se puede llevar el trabajo en común, sin muchas normas, pero según la sociedad crecía se hizo necesario promover normas para que ésta saliera adelante.


Estas normas o leyes que se implantaron no son sino el resultado de las primeras éticas que se establecieron para la convivencia de todos. Unas normas básicas para que todos pudieran vivir y respetarse entre ellos.


Así surgieron los mandamientos en las religiones o simplemente las normas de los hombres virtuosos en sociedades como la griega, una de las primeras democracias (algunos afirman que fueron los inventores) que hubo a gran escala en nuestro planeta y el origen de la civilización occidental.


Estas normas o ética fueron desarrollándose con el tiempo, mejorando, a veces empeorando y siguieron un desarrollo diferente en diferentes zonas del planeta para llegar al punto actual donde la globalización nos impulsa a buscar unas normas comunes para todos, lo que no siempre es fácil porque cada región se ha desarrollado de una forma y tiene unas costumbres y donde en un sitio algo es virtuoso en otro no lo es. 

No obstante, no cabe duda de que nuestro objetivo como seres humanos es establecer unas normas universales que todos puedan considerar que son buenas aunque difícil es saber cuando algo es bueno o no, cuando algo es justo o no, cuando algo es virtuoso o no. Muchos años han dedicado muchos filósofos y pensadores en la búsqueda de lo que es ser bueno o ser malo y difícilmente voy a resolverlo aquí en unos minutos pero quiero hacer un recorrido muy escueto sobre todo lo que se ha ido pensando a lo largo de la historia.

Partiendo del libro de Victoria Camps "Breve historia de la ética" tengo intención de exponer en el blog una mirada sobre la evolución de la ética en el mundo occidental desde Grecia hasta nuestros días. La motivación de hacerlo creo que parte de la necesidad que ha surgido estos días de plantear una ética a aplicar en la Inteligencia Artificial.

 


 

Sí creo importante señalar que si el planteamiento es buscar unas normas éticas para todos sería bueno tomar en consideración las éticas que ha habido (y aún hay) en otras partes del mundo.



domingo, 12 de noviembre de 2023

Cómo aplicar la IA a la salud

 


 

En anteriores entradas sobre IA (aquí y aquí) he hecho referencia a artículos sobre IA publicados en la revista #39 de eldiario.es. Esa edición está dedicada a la IA y tiene muchos artículos interesantes. No quería dejar sin mencionar el de Esther Samper (@Shora) doctora en medicina que colabora habitualmente con dicho periódico.

En dicho artículo menciona que la IA puede ser muy útil como apoyo a los profesionales sanitarios que están especialmente saturados en la sanidad pública de diversos países europeos como España, Portugal, Francia o Reino Unido.

Existen grupos de investigación desarrollando tecnologías similares a ChatGPT para ayudar a los médicos. El apoyo prestado a los facultativos sería tanto para  para realizar mejores diagnósticos como mencioné en mi entrada anterior como para labores burocráticas.

Yo, que hice el servicio militar en una unidad sanitaria, soy testigo de la cantidad de papeleo que lleva asociada una unidad médica en un cuartel y que depende en gran medida del trabajo de los médicos que deberían dedicarse exclusivamente a atender a los pacientes. 

Esther también menciona en su artículo otros usos de IA: Predecir la aparición de enfermedades,  detectar enfermedades ya existentes mediante nuevos métodos o el desarrollo de nuevos medicamentos.

No obstante, también plantea en su artículo múltiples retos y dificultades que habrá que superar.

Muchas IA funcionan como "cajas negras" lo que complica la evaluación de su fiabilidad y la detección de posibles errores. Como comenté en el artículo sobre peligros de la IA Cathy O'neill ya señalaba los riesgos de un mal entrenamiento que puede producir sesgos que afecten a la veracidad de los resultados. Como señala Esther, ChatGPT y otras IA que yo mismo he podido probar, dan datos falsos y cuando se los señalas simplemente "piden disculpas" o pueden llegar a inventarse referencias científicas.

También Esther comenta un gran problema a resolver (y no solo en el ámbito sanitario): si de una IA dependen la vida de personas... ¿Quién es responsable de los errores de una IA?  ¿los desarrolladores, la empresa que creó esa IA, los médicos que la utilizaron o la institución sanitaria en la que trabajan? Esta es una de las preguntas pendiente de respuesta aún y en la que ya están trabajando muchos grupos de expertos en IA y en ética.

Y es que la ética ha recuperado de nuevo su relevancia en este mundo que vivimos con tantos avances científicos donde ahora podemos hacer cosas asombrosas y donde porque algo se pueda hacer no quiere decir que debamos hacerlo

Finalmente, Esther señala otro gran riesgo de las IA en general pero especialmente sensible cuando hablamos de datos sanitarios: que datos especialmente sensibles como los sanitarios puedan ser usados por terceros para discriminar. Compañías aseguradoras podrían no aceptar pacientes simplemente por tener ciertas predisposiciones genéticas y aunque se protejan los sistemas informáticos, la seguridad 100% no existe y las grandes compañías tecnológicas no han demostrado ser especialmente protectoras de la privacidad de sus usuarios en los últimos años.

Por todo ello no cabe duda de que la IA es y va a ser un gran apoyo a los profesionales sanitarios pero en ningún caso los va a sustituir.

 

Imagen: Raimundo Pastor, CC BY-SA 3.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0>, via Wikimedia Commons

sábado, 30 de septiembre de 2023

La inteligencia artificial en la salud

 


 

Cuando estudiaba en la universidad inteligencia artificial y sistemas expertos siempre me pareció que la medicina era uno de los campos donde más podrían ayudar estas nuevas tecnologías.

No cabe duda de que el trabajo del médico es uno de los trabajos más difíciles y con mayor responsabilidad dado que están en juego vidas humanas, aunque también lo está el sufrimiento, la calidad de vida e incluso la economía de muchas familias. En este trabajo hay que realizar diagnósticos a partir de síntomas y pruebas y a partir de ahí recomendar tratamientos.


La complejidad asociada al mantenimiento de la salud humana es tal que un médico debe conocer desde enfermedades infecciosas (bacterias, virus, hongos) enfermedades autoinmunes, degenerativas, lesiones, trastornos mentales, alergias, inflamaciones, envenenamientos, cáncer, cualquier cosa que trastorne el correcto funcionamiento del cuerpo humano.


Ante tal complejidad no cabe duda de que la inteligencia artificial y los sistemas expertos deberían ser un apoyo fundamental en la labor de estos profesionales. El ejemplo más claro es el del paciente que ha viajado a otro país y se contagia allí de una rara enfermedad y que vuelve, por ejemplo a España, y describe sus síntomas a un médico de cabecera. Si el médico no está especializado en dichas enfermedades es muy improbable que pueda realizar un diagnóstico correcto salvo que el propio paciente comente que ha viajado a un sitio exótico.


En cambio un sistema experto especializado en diagnósticos bien podría considerar todas las posibilidades y servir de apoyo (ojo, nunca he dicho sustituir) al médico para su trabajo.


A la hora de realizar pruebas adicionales o incluso al prescribir un tratamiento también un sistema experto puede estar más al día que el médico y aunque sin duda el médico debe también irse actualizando, el sistema experto puede ser más ágil en estar al día en estas novedades.


Así que no debería estar muy lejos el día en que los médicos en consulta recibieran el apoyo de una inteligencia artificial o de un sistema experto.

 

Imagen: Draganzivancevic, CC BY-SA 4.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0>, via Wikimedia Commons

domingo, 17 de septiembre de 2023

¿Nos quitará la IA el trabajo?

 


 

En mi anterior entrada sobre IA mencionaba a los luditas que quemaban máquinas porque les estaban quitando el trabajo

¿Nos va a quitar el trabajo la IA?
 
En eldiario.es Carlos del Castillo (@CdelCastilloM) en su artículo "La nueva era del mercado laboral" comenta que la IA hace que las nuevas tecnologías no solo pongan en peligro el trabajo de camioneros o camareras sino también en el trabajo en las oficinas e incluso en puestos de trabajo con formación superior, idiomas y masters.
 
Las IA generativas pueden interpretar lo que dicen las personas, escribir textos, componer mensajes orales, diseñar imágenes o producir canciones y vídeos. Esto le permite ordenar y contestar correos electrónicos, distribuir recursos, plantear estrategias, elaborar informes o jerarquizar tareas de otros trabajadores cosas que no estaban a priori en la hoja de ruta para ser los siguientes en automatizarse.
 
Incluso las máquinas se van a comer una parte del proceso creativo que muchos pensaban que estaba reservado a las personas.
 
El reto que plantea la IA es que altera el principal mecanismo de redistribución de riqueza que ha operado en las sociedades capitalistas desde la primera revolución industrial: el sueldo.
 
Permite que las empresas lleven a cabo su actividad sin apenas empleados, sin apenas sueldos.
 
Esto no es nada nuevo, la comisión Europea planteó en 2009 fórmulas para que el impuesto de sociedades descienda si das mucho empleo pero aumente si no das trabajo. Si no hay sueldos pagas más impuesto de sociedades.
 
¿Hay que repartir el trabajo? En el artículo apunta las sugerencias de profesores universitarios que indican que la legislación debe adaptarse para que introducir nuevas tecnologías que supongan despedir a gente no salga rentable para las empresas, el trabajo debe repartirse y eso se conseguirá reduciendo el número de horas por trabajador (bien en días laborables o bien en jornadas más cortas).
 
Y es que a pesar de que el empleo TIC sigue teniendo una fuerte demanda, desde enero de 2022 muchas compañías tecnológicas importantes han reducido sus plantillas.
 
No cabe duda de que la IA va a suponer cambios en el modo de trabajo en muchas profesiones: periodistas, médicos, incluso artistas pero de momento no va a sustituir al humano al 100%. De hecho la UNESCO recomienda que las decisiones con un impacto irreversible o difícil de revertir sobre las personas deberían ser adoptadas por un ser humano excluyendo la utilización de los automatismos basados en sistemas de IA.


Imagen: Haophuong21, CC BY-SA 4.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0>, via Wikimedia Commons

miércoles, 16 de agosto de 2023

¿Es la inteligencia artificial un peligro para la humanidad?



En la película Terminator una Inteligencia Artificial (IA) se hace autoconsciente y decide que la humanidad le sobra y trata de acabar con ella. En muchos otros relatos de ciencia ficción sobre el futuro aparecen IAs que se mueven de forma autónoma en un mundo futurista donde "toleran" a los humanos.


La IA es una avance tecnológico más que ha llegado para quedarse como todos los demás. Ya en el siglo XIX los luditas destruían la maquinaria textil pues robaba sus puestos de trabajo. Pero la mejora de la productividad que producían las máquinas era evidente y ha seguido creciendo y mejorando hasta nuestros días donde las computadoras ya toman muchas decisiones que influyen en nuestro día a día.

¿Dónde ocurre?

Ya se usan IAs para invertir en bolsa, para filtrar candidatos a un puesto de trabajo o para establecer la prima en un seguro, cosas que pueden parecer intangibles pero que no lo son.


Cathy O'neill en su libro "armas de destrucción automática" señala varios de estos peligros que suponen las IAs y como si no se usan adecuadamente podrían producir situaciones injustas como marginación, exclusión social o educativa.


Por tanto, sí que es necesario regular las IA y será necesario en el futuro a medida que tomen más control de nuestras vidas establecer comités de control y ética para la regulación de estos temas.

En una entrevista publicada en eldiario.es de María Sánchez Diez (@mimapamundi) a Timnit Gebru, esta científica especializada en IA indica 2 frases muy a tener en cuenta:

No es necesario ser experto en tecnología para comprender cuando algo es bueno y cuando no.

Me gustaría que fuera responsabilidad de las empresas demostrar que su tecnología no tiene efectos nocivos (...) pero ahora está sucediendo al revés: cada usuario tiene que demostrar los daños.



 

Artificial_Intelligence_LOVE_&_LifeAlighayoor, CC BY-SA 4.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0>, via Wikimedia Commons

 



viernes, 11 de agosto de 2023

Anonimato en la Red

 


La línea fundamental de mi blog son reflexiones sobre cómo podemos mejorar el mundo en que vivimos y al publicar con mi auténtico nombre a veces he tenido cierto temor a que personas que conozco y leen mi blog (realmente pocas), puedan considerar que tengo cierta ideología o incluso que soy un poco rarito por pensar o por publicar estas cosas.

Creo que siempre he intentado publicar mis ideas justificando los razonamientos que llevan a ellas y seguro que en algunos casos son erróneos pero lo cierto es que casi nunca recibo ningún feedback en forma de comentarios que podrían abrir algún debate.

Lo cierto a la vista de las estadísticas de mi blog es que no me lee casi nadie y los que lo hacen pocas veces se ven movidos a comentar lo que digo.

Publicar mis ideas es una de las cosas que me hacen ser más feliz. Esto de poder poner tus ideas y reflexiones en un sitio que cualquiera puede ver, quizá esperando que algún día, puedan ayudar a alguien no se aún de qué forma, a ser mejor persona, a luchar por mejorar el mundo, a conseguir que el mundo sea más justo es un sueño que nunca antes de esta era tecnológica se podía plantear.

Pese a todo, hay reflexiones que he hecho a lo largo de mi vida que no me he atrevido a publicar porque según quien lo lea podría resultar perjudicial para las relaciones personales en mi vida cotidiana.

Y es que ¿publicar en internet es un ejercicio de riesgo?. Bueno depende de lo que se publique, si uno publica recetas de cocina, recomendaciones para hacer deporte o información general no tiene porqué ser perjudicial. Cuando entramos en las opiniones políticas la cosa cambia.


Aquí entra el tema del anonimato en la red, este anonimato que algunos usan para insultar y difundir mensajes de odio pero que otros usan (usamos) para poder expresarnos en la red con total libertad.

Es cierto, he publicado opiniones en foros o en Twitter con un usuario anónimo y solo así me siento con total libertad de expresar lo que pienso. En este blog publico con libertad y lo que pienso pero a veces le doy dos vueltas antes de dar al botón de publicar, porque no quiero herir susceptibilidades.

Recientemente he leído un artículo de Borja Adsuara Valera (@adsuara en Twitter) donde plantea justamente este problema y una posible solución para facilitar, por un lado el anonimato y por otro, evitar la impunidad de los que insultan, mienten y difunden mensajes de odio. Cierto es que entiendo que las fuerzas de seguridad del estado ya pueden actuar contra ciertos mensajes que puedan ser delictivos pidiendo información del origen del mismo a la red social o al operador desde donde se conecta el autor, aunque es cierto que el rastreo de un autor por internet si éste tiene interés en ello, se puede dificultar.

En dicho artículo se comenta:

el pseudónimo permite expresar libremente nuestras opiniones sobre temas polémicos sin temor a ser víctima de represalias, personales o profesionales.

Lo que cuadra justo con lo que comentaba, es ideal para tener libertad de expresión sin miedo a represalias pero también evita el abuso de dicho anonimato para mentir, insultar o expandir el odio.

Y es que el anonimato puede crear en ciertas personas una sensación de impunidad que puede llevarles a realizar acciones que nunca harían si alguien pudiera verles y es algo que ya se conoce desde cientos de años como ya describía, en la antigua Grecia, el “Mito del Anillo de Giges” (¿quizá la inspiración de Tolkien para “el Señor de los Anillos”?).

 




VCostume (V de Vendetta), Nicholas Ramey (SavvyPyrate), CC BY 2.0 <https://creativecommons.org/licenses/by/2.0>, via Wikimedia Commons

Anillo unico. Xander, Public domain, via Wikimedia Commons

domingo, 14 de mayo de 2023

¿Hay democracia en el mundo?

A la vista de que en muchos países se celebran elecciones uno podría pensar que en el mundo la democracia es el sistema más habitual pero si uno lee mi anterior entrada del blog y contempla este mapa de Reporteros sin Fronteras sobre la situación de la libertad de prensa en 2023 nos damos cuenta de que para nada, que aún hay mucho que mejorar.

 


Cuando el color verde sea el predominante en el mundo las democracias estarán siendo fiscalizadas y la gente podrá votar con conocimiento.

Nos queda mucho por mejorar y la libertad de prensa es una de nuestras asignaturas pendientes.

 

Imagen: HOME_CP_CLASSEMENT_FINAL.png, https://rsf.org/es Pública