Internet es una extensión del cerebro humano, el elemento más complejo de la Naturaleza conocida.
En la red todos los seres humanos somos iguales.
Estamos en una encrucijada histórica para nuestra civilización y quizás para nuestra especie, de nosotros depende que el ser humano prospere o desaparezca
Carl Sagan
Las cosas que deberían existir por sí mismas, los bienes mayores, son dos:1) los goces estéticos2) los afectos personalesEs decir, la belleza y la amistad son los bienes máximos.
G.E.Moore de Ray Strachey, born Rachel Pearsall Conn Costelloe (4 June 1887 London – 16 July 1940) - https://www.npg.org.uk/collections/search/portrait/mw17626/Oliver-Strachey-GE-Moore-John-Maynard-Keynes-Baron-Keynes, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=78757550
He dudado si incluir una entrada a este filósofo pero creo que es importante incluir puntos de vista diferentes. También quiero comentar que en este caso condensar en una entrada de blog el pensamiento de Nietzsche no me ha sido fácil, he buscado apoyo en otros textos y en unas horas que he dedicado a la entrada seguro que el resumen no es el mejor que se puede encontrar por internet.
El resentimiento deforma los valores porque nace de la contradicción entre el deseo de tener algo y la impotencia de alcanzarlo.
Según Pablo Ciliberti, décadas más tarde el nazismo manipuló el pensamiento de Friedrich Nietzsche para legitimar su ideología y consolidar su poder. Aunque Nietzsche no abogó directamente por las ideas nazis, ciertos elementos de su filosofía fueron reinterpretados y distorsionados para encajar en la agenda del régimen de Adolf Hitler. Esta interpretación selectiva proporcionó una apariencia superficial de apoyo intelectual a un régimen que buscaba consolidar su poder y promover objetivos discriminatorios y perjudiciales.
En realidad no sabemos si Dios existe, ni de existir como es. Pero el hecho de que Dios no exista o no sea como dicen los cristianos no invalida la moral cristiana. ¿Acaso son malos los mandamientos que Moisés recogió en las Tablas de la Ley? No matarás, no robarás, honrarás a tus padres, ... ¿alguien puede dudar de que estos "principios éticos" son buenos?
Si buscamos una ética para el hombre moderno ¿acaso no podemos empezar utilizando los principios éticos que muchas religiones han establecido y han sido seguidas por millones de personas?
Friedrich Nietzsche, circa 1875 de Friedrich Hermann Hartmann - https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/originals/04/10/0b/04100baec90c105729b47f33c371476b.jpg, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=95970
Es mejor ser un hombre insatisfecho que un cerdo satisfecho; es mejor ser Sócrates insatisfecho que un loco satisfecho.
Nadie puede ser obligado, justificadamente, a realizar o no realizar determinados actos, porque eso fuera mejor para él, porque le haría feliz, porque, en opinión de los demás, hacerlo sería más acertado o más justo. Son buenas razones para discutir, razonar y persuadirle, pero no para obligarle o causarle algún perjuicio si obra de manera diferente.
Cuando estudié filosofía, el plan de estudios empezaba por Platón y acababa con Marx. El libro de Victoria Camps que tomo de referencia para estas entradas del blog dedica varios capítulos a otros autores más modernos y casi todos desconocidos para mí antes de comprar el libro. Después de Marx dedica un capítulo al utilitarismo.
Jeremy Bentham inventó el utilitarismo. Según él, el “principio de utilidad” consiste en que lo bueno es lo "útil" o lo que aumenta el placer y disminuye el dolor. Puesto que todos los hombres aspiran a ser felices y eso es indiscutible, los utilitaristas creen que el criterio de la moralidad no es otro que la felicidad de la mayoría.
Jeremy Bentham de Henry William Pickersgill Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=6584649
Hegel no comparte la idea de que el sujeto tenga que aceptar como deberes unos principios con los que no se identifica ni seguramente puede hacerlo. La moral kantiana es una moral de deberes puros, extraños a la persona e independientes de su naturaleza.
"Que le hagan ciudadano de un pueblo con buenas instituciones".
Para nosotros el comunismo no es un estado que deba implantarse, un ideal al que haya que sujetar la realidad. Nosotros llamamos comunismo al movimiento real que supera el actual estado de cosas. Las condiciones de este movimiento se desprenden de los presupuestos actualmente existentes.
De cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades.
¿Realmente la historia evoluciona a un mundo más igualitario y más justo? Mirando hacia atrás con perspectiva podemos decir que hemos mejorado: desaparición de la esclavitud, declaración de los derechos humanos, seguridad social, tribunales internacionales, agenda 2030... pero no ha sido un camino lineal, más bien ha sido una espiral con subidas y bajadas, no solo en Europa. Por ejemplo, el imperio Maya tuvo su apogeo en el primer milenio después de Cristo y cuando llegó Colón no era más que un vestigio de lo que fue. Y no hay más que echar hoy en día un vistazo a las noticias para ver como siguen destacando la guerra y la violencia. Tenemos como humanidad un desafío tremendo para reducir la contaminación y evitar el cambio climático y nos permitimos el lujo de seguir lanzando bombas.
Retrato de Hegel de Lazarus Gottlieb Sichling/ Según Julius Ludwig Sebbers - http://www.hegel.net/en/gwh3.htm, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=111424
Retrato de Karl Marx de John Jabez Edwin Mayall - Instituto Internacional de Historia Social, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=591288
El ser libre hace lo que quiere, que no suele ser lo mismo que quiere el otro. La ley moral tiene que ser universal. Además de ser libre y autónoma tienen que quererla sin excepción y coincidir en ella todos los seres racionales. Somos autónomos, sí, pero lo somos para darnos una ley cuyos requisitos para ser moral es que sea la misma para todos.
El mal primigenio y todo lo perverso está en la sociedad.
Con la agrupación social nace la desigualdad.
El primero que habiendo cercado un terreno se atrevió a decir "esto es mío" y encontró gente tan estúpida como para creérselo, fue el verdadero fundador de la sociedad civil. ¡Cuántos crímenes, guerras, muertes, cuántas miserias y horrores habría ahorrado el género humano quien, arrancando las estacas, o llenando el foso, hubiera gritado a sus semejantes: "guardaos de escuchar a este impostor; estáis perdidos si olvidáis que los frutos son de todos y que la tierra no es de nadie"!.
Hay que superar la inestabilidad inherente a la sociedad burguesa en la que prima el egoísmo sobre el bien general para alcanzar un auténtico pacto social que dará paso a la sociedad política ideal.
A lo largo de las anteriores entradas nos ha quedado la duda de si la tendencia original y "natural" al referirse a la condición humana es el egoísmo o la benevolencia. Muchos filósofos han optado por una u otra sin llegar a demostrar cuál es la verdadera.
"La razón es inerte, no influye en la conducta, sirve para descubrir la verdad o la falsedad, pero no mueve a actuar. La moral, en cambio, necesita las pasiones y produce o previene ciertas acciones".
"Nunca el poder político se ha originado en un contrato, consentimiento o compromiso mutuo de todos los seres humanos. Quienes defienden el contrato social olvidan que el origen del poder político siempre ha sido la conquista, la usurpación o la sumisión involuntaria".
"Que no podamos aludir a la teoría del contrato como fundamentación del estado y del derecho no significa que no sea necesaria la justicia pues el sentimiento de simpatía por sí solo no evita las guerras ni los conflictos humanos que llevan a la dominación de unos por otros".
"Es necesaria a la justicia porque es un requisito para el bienestar de la humanidad y para la existencia de la sociedad. Todas las instituciones que dan soporte a la justicia son una necesidad social. Existen otras virtudes sociales más instintivas o "naturales" que nacen de las relaciones estrechas entre las personas, las relaciones filiales o de amistad, pero la virtud social de la justicia tiene un origen distinto porque su propósito es la felicidad no de los más allegados, sino de toda la sociedad y aún de toda la humanidad, el bien general". (...)
"Hace falta la justicia porque existe la sociedad y porque no hay suficientes recursos para proporcionar a todos lo necesario (aquí hace referencia al concepto de que también señaló Locke de "propiedad"). En una sociedad de la abundancia no haría falta a la justicia porque no sería preciso repartir nada. Tampoco sería necesaria la justicia si los hombres fueran benevolentes y desinteresados con todo el mundo, pero el sentimiento de benevolencia y la imparcialidad no suele aplicarse por igual a todos los hombres. Así, la justicia tiene un fin que la benevolencia por sí sola no satisface. La justicia actúa en beneficio de la sociedad, la seguridad y el orden".
En una sociedad, lo justo y lo injusto es el resultado de las acciones del individuo dentro del marco social acordado para la convivencia: El que actúa de acuerdo a las leyes de justicia, es un hombre bueno y el que se deja vencer por el egoísmo y no las respeta, es un mal hombre. Ser bueno o malo es el resultado de la obediencia o no de las leyes sociales de justicia.
Grabado de David Hume de Simon Charles Miger after Charles-Nicolas Cochin II - Esta imagen fue donada a Wikimedia Commons por en el marco de un proyecto del Galería Nacional de Arte., CC0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=81929680
Contemporáneo de Spinoza es John Locke, uno de los padres fundadores del pensamiento liberal. Victoria Camps afirma que "el bagaje intelectual que respaldó la revoluciones americana y francesa, así como, posteriormente, la independencia de los países de América Latina, refleja la herencia del pensamiento de Locke".
Así cada hombre puede apropiarse de lo que pueda necesitar y usar pero solo de eso y siempre cuando queden cosas suficientes y de la misma calidad para el resto de la comunidad.
Pero el hecho de que los hombres pudieran acumular riquezas (en oro, plata y metales) y apropiarse de más de lo que se necesitan, significaba que el derecho de propiedad puede constituirse en una fuente de injusticias. De ahí que sea necesario una sociedad política que legisle y ordene lo que por ley natural es indiscutible.
Estatua de John Locke en el 6 Burlington Gardens, Londres. Foto: Andreas Praefcke - Fotografía propia, CC BY 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=15582545
"El origen de todas las sociedades grandes y estables ha consistido no en una mutua buena voluntad de unos hombres para con otros sino con el miedo mutuo de todos entre sí".
En la naturaleza humana encontramos tres principales causas de disputa: la competición, la inseguridad y la gloria. Esas tres causas igualmente potentes en todos los individuos, desprovistas de control y de freno no pueden llevar a la paz, sino a la guerra. Para impedirlo no hay más remedio que construir un poder artificial, no inmediatamente natural, que ordene, gobierne y reduzca la libertad incontrolada y la libre satisfacción de los deseos individuales. A ese poder lo llamamos "estado".
Basta reflexionar sobre uno mismo y reparar en lo que solemos hacer a diario cuando abandonamos por unos días nuestra casa y, por temor a los ladrones, atrancamos las puertas y echamos el cerrojo. Sabemos por experiencia que existe una tendencia natural humana apropiarse de lo que uno desea, aunque no esté permitido ni le pertenezca, y el temor a perder lo que uno posee, se cierne como un peligro constante sobre todos nosotros.
Como indiqué en mi entrada anterior voy a intentar echar una mirada sobre la evolución de la ética en el mundo occidental.
Los textos más antiguos de la cultura occidental son los clásicos griegos. Ya entonces se empezaba a discernir entre lo que era un buen o un mal comportamiento.
Allí los sofistas dirán que la ética es la reflexión sobre lo bueno, sobre la mejor manera de vivir, lo que hoy llamamos “excelencia” y ellos llamaban “virtud”. Ya plantearon en aquella época varias dudas sobre la ética y las leyes morales:
¿Son naturales o convencionales (esto es, por conveniencia o interés)?
¿Son innatas o se deben enseñar?
Y si se deben enseñar, ¿cuál es la clave de lo que se debe enseñar?
También pudieron constatar el poder que tiene el lenguaje que hace que sea posible justificar cualquier opinión o punto de vista. "Cualquier tesis puede defenderse si el argumento es hábil". Según Platón "la elocuencia, el dominio del lenguaje y de la capacidad de persuadir, o directamente de manipular al otro, no es más que un instrumento que se puede utilizar para bien o para mal, puede ponerse a servicio de unos objetivos que pueden ser justos o injustos". La oratoria no es justa ni injusta, para que sea justa es preciso que el orador también lo sea y no busque su interés particular, sino el de todos.
Platón al comienzo de la República, intentará explicar lo que es la justicia y terminará todo el diálogo sin éxito, con meras aproximaciones a la definición buscada. En Critón pone en boca de Sócrates estas palabras: "vivir como ciudadano es obedecer las leyes o utilizar la persuasión para que cambien si las consideramos equivocadas".
Más tarde, Aristóteles dirá: “un hombre bueno es el que ha aprendido a vivir con otros hombres”. Según él, la teoría de las virtudes como núcleo de la ética remite directamente a la educación pues "es a través de la educación como se adquieren los hábitos y las costumbres más convenientes para la vida en sociedad". Famosa es su frase donde define la virtud: "es el justo medio entre 2 extremos puramente viciosos".
"El hombre debe desear lo que es conveniente para uno mismo y también para el conjunto de la sociedad. Ser prudente implica deliberar, ponderar, contrastar opiniones ya que no hay ciencia del término medio. Se puede afirmar incluso que la amistad puede ser más necesaria que la justicia, ya que cuando los hombres son amigos, ninguna necesidad hay de Justicia".
Muy interesante es la distinción que hace Aristóteles entre dos tipos de Justicia: la justicia distributiva que reparte los bienes entre los ciudadanos y la justicia correctiva que corrige el daño infligido. Ambas se rigen por el criterio de la proporcionalidad que consiste en dar a cada uno lo que le corresponde o lo que merece y en reparar las injusticias derivadas de comportamientos perjudiciales como el fraude o el robo. También introduce un nuevo concepto, la equidad, que consiste en una especie de “excepción” a la justicia. En realidad, lo justo y lo equitativo son lo mismo pero lo equitativo es mejor, aunque es difícil aceptarlo porque lo que equitativo consiste en “una corrección de la justicia legal”. Es necesario incluir esa corrección porque el problema de la ley es que es universal, se legisla para todos, cuando los casos particulares en ocasiones exigen ser vistos como casos excepcionales que reclaman una suspensión de la ley o una interpretación distinta de la habitual. En tales casos, la excepción es más justa que la aplicación estricta y rigurosa de la letra de la ley. No es que la legislación esté mal, es que la realidad es compleja y no se ajusta a la uniformidad que la legislación supone. “Por eso lo equitativo es justo y mejor que cierta clase de Justicia, no que la justicia absoluta, pero sí mejor que el error que surge de su carácter absoluto”.
Para Aristóteles no es el qué sino el cómo alcanzarlo lo que debe preocuparnos. No deliberamos sobre los fines sino sobre los medios.
Así puedo concluir:
Podemos decir que los objetivos de la agenda 2030 son buenos, de eso no cabe duda, pero debemos preocuparnos de cómo vamos a alcanzar esos objetivos. Ahí es donde podemos cometer el error.
La moral es difícil de enseñar incluso se afirma que solo podemos ayudar a descubrirla por uno mismo. En cada sociedad los valores morales pueden ser diferentes. Seguimos en el proceso de definir qué es ser "bueno".
Es importante educar en la justicia incluso con el ejemplo. Si no lo hacemos corremos el riesgo de que el egoísmo haga que triunfe la injusticia.
Es labor del político elaborar leyes que poco a poco hagan una sociedad más justa.